21 de octubre de 2008
La adolescente, que había sido capturada por los delincuentes cuando iba camino al colegio, permaneció todo el tiempo en un subterráneo cuya única comunicación con el exterior era una tubería de ventilación.
Un grupo de secuestradores liberó a una adolescente mexicana de 15 años a la que había tenido encerrada durante siete meses, después de que su familia pagara siete millones de pesos (unos 545.000 dólares) por el rescate, según fuentes oficiales.
La joven permaneció durante su cautiverio en un subterráneo ubicado en una casa de Sinaloa, en el noroeste del país, cuya única comunicación con el exterior era una tubería de ventilación, informó la Procuraduría (fiscalía) General de Justicia de ese estado.
Durante los más de 200 días de reclusión, la adolescente sólo contó con la compañía de una Biblia que sus captores le prestaron para que leyese, ya que en el zulo había un foco de luz artificial, así como un frigorífico para conservar alimentos.
El subterráneo se encontraba debajo de una de las habitaciones de la parte posterior del inmueble.
Un grupo de asaltantes armados secuestró a la víctima el pasado 11 de marzo en la ciudad de Culiacán, cuando se dirigía a la escuela en compañía de su hermano.
Tras la captura, la joven fue trasladada atada de pies y manos y con los ojos tapados hasta una casa de la misma ciudad, donde pasó su cautiverio.
En un principio el líder de los secuestradores exigió a su familia 20 millones de pesos (alrededor de 1,5 millones de dólares) por el rescate, aunque finalmente accedió a liberar a la adolescente por los siete millones de pesos antes mencionados. El pago se efectuó el día 16, el mismo día que fue liberada la joven.
Tras su puesta en libertad, la policía inició pesquisas que han permitido la ubicación del inmueble y la detención de su propietaria, María Magdalena Rojas Blanco.
Gracias a la declaración de Rojas fue posible la confiscación de dos millones de pesos (unos 15.000 dólares).
Además, según Rojas, el autor intelectual del plagio fue Ariel Alberto Sánchez, respaldado sobre el terreno por José Bustamante Almodóvar, alias "El cacha", Nicolás Rosario Salazar Lara, Fernando Salazar López y Jesús Armando Acosta Murillo, todos ellos en paradero desconocido.
El estado de Sinaloa y en particular su capital, Culiacán, es uno de los territorios más violentos del país debido a la fuerte presencia de los cárteles del narcotráfico.