20 de octubre de 2008
Días antes del viaje a Algarve, la mujer le contó a una amiga que tenía "premoniciones oscuras" sobre la niña, a quien vería por última vez en esas vacaciones.
La doctora británica Kate McCann, madre de la niña Madeleine desaparecida la noche del 3 de mayo de 2007 en el sur de Portugal, admitió haber presentido que su hija sería secuestrada.
Kate, de 40 años, le dijo a su amiga Fiona Payne antes de viajar al Algarve portugués que tenía "premoniciones oscuras" sobre Madeleine, a quien vería por última vez en esas vacaciones de descanso.
"No se por qué, pero tengo un sentimiento raro acerca de estas vacaciones", le dijo la doctora a su amiga allegada, días antes de comenzar sus vacaciones de familia en Portugal. Payne contó a la Policía portuguesa los detalles de esa charla íntima, que ahora fueron reproducidos por el tabloide inglés The Sun.
Además, indicó que Kate y su esposo Gerry McCann, "dudaron en un principio de viajar de vacaciones".
Madeleine desapareció con tres años de su habitación del Hotel Ocean Club de Praia da Luz, mientras dormía junto a sus hermanos, los mellizos Sean y Amelie, y cuando sus padres cenaban en un restaurante de tapas aledaño junto a un grupo de amigos, entre ellos Fiona Payne.
La causa policial, que fue cerrada este año por falta de evidencias, no logró dar con el paradero de la niña.