20 de octubre de 2008
El hombre asesinó a los efectivos policiales tras intentar incendiar la entrada de una comisaría.
Un tribunal de Shanghai rechazó hoy la apelación y confirmó la pena de muerte para el joven que irrumpió en una comisaría de la metrópoli china y mató a seis policías con un cuchillo, informó la agencia estatal de noticias, Xinhua.
Yang Jia fue condenado el pasado 1 de septiembre a muerte por el asalto a la comisaría del distrito shanghainés de Zhabei, donde el pasado 1 de julio mató a seis policías e hirió a otros cuatro después de intentar prender fuego a las entradas del edificio.
El primer juicio duró tan sólo un día y el abogado de Yang fue entonces un asesor del Gobierno del distrito donde está la comisaría asaltada, que sustituyó al abogado pequinés elegido por su padre poco antes de la vista.
Con un nuevo abogado, Yang apeló la sentencia, alegando que sufría un trastorno mental cuando atacó a los policías, debido a que había sido golpeado durante una detención en esa misma comisaría por el robo de una bicicleta, en octubre pasado, del que resultó ser inocente.
Yang presentó entonces una demanda contra la policía por los daños psicológicos causados que fue rechazada.
A pesar de estos datos, en los que su nuevo abogado hizo énfasis durante el juicio, el tribunal rechazó la petición de una nueva evaluación psiquiátrica, dio por válida la del primer juicio y confirmó la pena de muerte.
Según el diario independiente "South China Morning Post", el nuevo juicio, que comenzó la semana pasada y duró cuatro días, fue seguido en las inmediaciones del propio tribunal por cientos de partidarios de Yang, que levantó una ola de simpatía en la ciudad al ser visto como una víctima del abuso policial.
Algunos de ellos vestían camisetas en las que se podía leer "larga vida a Yang Jia" o "Yang Jia es un héroe", según el diario, que aseguró que la policía arrestó a docenas de manifestantes durante el pasado martes, cuando comenzó el nuevo juicio.
Con la decisión del tribunal shanghainés, a Yang sólo le queda esperar el Tribunal Supremo en Pekín confirme la pena.