15 de octubre de 2008
Kevin Rudd anunció que su Gobierno controlará los sueldos de los ejecutivos de las instituciones financieras.
El primer ministro australiano, Kevin Rudd, dijo hoy que el "capitalismo extremo" es el principal culpable de la crisis financiera global y propuso reducir los sueldos exorbitantes de los ejecutivos.
Rudd anunció que su Gobierno trabajará con la Autoridad Australiana de Regulación para controlar los sueldos de los ejecutivos de las instituciones financieras y subrayó la preocupación que otros países han manifestado al respecto.
El mandatario australiano indicó que propondrá estas nuevas medidas a otros países cuando participe en la reunión del G-20 que se celebrará en Brasil en noviembre y apuntó que pretende que sean adoptadas antes de finales de año.
Rudd añadió que las normas reguladoras de los préstamos, la gestión del riesgo y el Gobierno de las grandes instituciones financieras internacionales son también culpables de la crisis actual.
El primer ministro australiano indicó que "los fallos ocurrieron en las mayores instituciones financieras del mundo, como los bancos de inversión de Wall Street, que eran los pilares de nuestro sistema financiero", opinó.
"Como Gobierno y como nación tenemos que responder a los dos males gemelos que se encuentran en la raíz de esta enfermedad: codicia y miedo", concluyó.
El Ejecutivo laborista australiano anunció ayer que gastará 7.280 millones de dólares estadounidenses en los próximos dos años para fortalecer la economía nacional respecto a la crisis económica global.
Además, garantizará todos los depósitos bancarios durante los próximos 3 años, inyectará US 2.645 millones de dólares en apoyo al mercado hipotecario y avalará todos los préstamos de los bancos australianos en el mercado internacional.