13 de octubre de 2008
Daniel James, nacido en Irán, estaba en una "posición única" pues trabajaba para el general David Richards, quien fue comandante del contingente británico de las fuerzas de la Otan en Afganistán.
Un intérprete del Ejército británico que trabajaba en Afganistán traicionó a Reino Unido al ofrecerse como espía al servicio de Irán, según la acusación en el juicio que se le sigue y que empezó en el tribunal de Old Bailey (Londres). Daniel James, nacido en Irán, estaba en una "posición única" pues trabajaba para el general David Richards, quien fue comandante del contingente británico de las fuerzas de la Otan en Afganistán.
De acuerdo con la acusación, James, de 45 años, envió a finales del 2006 mensajes codificados al agregado militar iraní en Kabul para decirle: "Estoy a vuestro servicio".
"Él le dio la espalda a los que servían en Afganistán y buscó transformarse en un agente para una potencia extranjera", indicó el abogado Mark Dennis, a cargo de la acusación. Según Dennis, James quería facilitar información a los insurgentes que luchaban contra las fuerzas de la coalición o a otros que directa o indirectamente apoyaban a los insurgentes.
James, con domicilio en Brighton (sur de Inglaterra), niega los cargos de querer ponerse en contacto con el enemigo, penado en virtud de la Ley de Secretos Oficiales.
El juez a cargo del caso, Roderick Evans, dijo a los miembros del jurado que parte del juicio se celebrará en secreto y que ellos tendrán acceso a documentos confidenciales de la Alianza Atlántica, que deberán ser tratados con absoluta confidencialidad.
Se espera que el juicio dure entre tres y cuatro semanas.
James está acusado en virtud de la sección 1 de la Ley de Secretos Oficiales que impide pasar información susceptible de ser utilizada por el "enemigo".
Según los medios británicos, James habla pastún y era intérprete de David Richards