23 de abril de 2008
Rusia avisó a China de que la producción del caza J11B viola los acuerdos intergubernamentales suscritos y prometió iniciar los trámites para defender su propiedad intelectual.
Rusia avisó a China de que la producción del caza J11B, copia del Su27SK ruso, viola los acuerdos intergubernamentales suscritos y prometió iniciar los trámites para defender su propiedad intelectual, informó hoy la prensa rusa.
China, tras recibir de Rusia los derechos de ensamblaje de los SU27SK, copió las tecnologías e inició la producción de un modelo idéntico con vista a su exportación a terceros países,indicó el diario "Nezavísimaya Gazeta".
El diario recordó que China desde hace años inunda el mundo con sus versiones pirateadas de las armas rusas, peores en calidad, pero más baratas que los originales, como fusiles Kaláshnikov, lanzaderas múltiples de misiles Grad y Smerch, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas de artillería autopropulsados y carros de combate.
"Pero el mercado de aviones presenta otro nivel de precios: 150 cazas para Pakistán cuestan US$2.300 millones. China (...) puede desbancar por completo a Rusia del mercado de aviación de países del tercer mundo, incluidos clientes tradicionales de Rusia como Angola, Etiopía, Siria e Irán", señaló el rotativo.
El diario de negocios "Védomosti" recordó que desde 1992 Rusia suministró a China 76 SU27SK, y en 1996 le vendió la licencia para ensamblar otros 200 cazas, que en 1996 empezaron a fabricarse en Shenyang bajo el nombre chino de J11.
Tras recibir hasta 2003 las piezas y motores para ensamblar 95 cazas, China rompió unilateralmente el contrato so pretexto de que el modelo ruso tenía limitadas capacidades de combate, mientras el año pasado presentó su propio modelo J11B, una copia casi exacta del SU27SK.
La agencia rusa "Novy Reguión" indicó que en 2003 expertos estadounidense calculaban que Pekín tardaría diez años en producir en casa todas las piezas del caza, incluida una versión propia del motor ruso AL31F, pero los chinos lo consiguieron antes.
"Los avances en las tecnologías de producción de los propulsores han permitido elevar el peso específico de las piezas y tecnologías chinas del 7075% al 90%", constató recientemente Andréi Plótnikov, delegado en China del consorcio estatal ruso de venta de armas Rooboronexport, en la revista "Problemas del Extremo Oriente".
Según "Novy Reguión", en 2004 en China había 160 Su27SK de fabricación rusa más un centenar de J11 de producción china.
Un alto directivo de la casa rusa "Sukhoi", fabricante de los SU27SK, dijo que, según sus datos, por ahora en China solo han construido contados modelos del J11B, todavía con algunos componentes rusos, y aún no han iniciado la producción en serie. "Si los chinos aprenden a fabricar en serie su versión del SU27SK, podrán desalojar a Rusia de los mercados de terceros países", señaló a "Védomosti" Konstantín Makiyenko, experto del Centro de Análisis de Estrategias y Tecnologías ruso.
EFE