8 de octubre de 2008
Sergio Jaramillo Caro aseguró que no existe "la menor duda" de que hay una vinculación cada vez mayor entre ambos grupos.
Los cárteles mexicanos de la droga tienen "nexos directos" con las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Farc) de Colombia y compran cocaína a cabecillas como Gabriel Ángel Lozada, alias Oliver Solarte, en la frontera colombiano-ecuatoriana, afirmó un alto funcionario colombiano.
El viceministro colombiano para Políticas y Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, Sergio Jaramillo Caro, afirmó en Ciudad de México, donde asiste a una reunión de seguridad, que no existe "la menor duda" de que hay una vinculación cada vez mayor entre ambos grupos. Jaramillo Caro indicó que las Farc controlan la mayor parte de las zonas de producción de cocaína en Colombia, con lo cual la relación con los cárteles "necesariamente tiene que ser así".
En particular señaló que cárteles mexicanos, que no identificó por tratarse de información reservada, tienen contacto con "Oliver Solarte", que "anda en la frontera colombo-ecuatoriana" y es un jefe logístico del bloque sur de las Farc.
El funcionario colombiano participa la Primera Reunión Interamericana de Seguridad Pública, ausipiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA), con participación de 34 países.
Jaramillo Caro señaló que personas que se han desmovilizado de las Farc coincidieron en señalar la existencia del trato directo con narcotraficantes mexicanos. "Llegan directamente a hablar con ellos, no con intermediarios", afirmó.
Según el funcionario, las Farc ya no sólo se dedican a la producción de la cocaína, sino que también tienen redes de distribución con sumergibles y minisubmarinos como los que se han detectado en más de una ocasión en el Atlántico y el Pacífico.
Jaramillo Caro destacó la cooperación que existe con las autoridades de México para compartir información y atacar de manera conjunta el problema del narcotráfico. "No hay ningún país de América Latina donde tengamos una relación tan cercana como con México", dijo.
El viceministro señaló que Colombia vivió en la década de los 80 una situación de terrorismo de los cárteles de la droga similar a la que vive México y manifestó que "lo más importante" es que haya una condena social y política a este tipo de expresiones violentas.