7 de octubre de 2008
Las víctimas eran todas residentes de la localidad montañosa de Nura (región de Osh), donde además resultaron destruidas 144 casas, señaló la fuente, citada por la agencia rusa Interfax.

Un total de 74 personas, 42 de ellas niños, murieron en el terremoto que sacudió el domingo el sur de Kirguizistán, informó el ministerio de Situaciones de Emergencia de ese país centroasiático.
Las víctimas eran todas residentes de la localidad montañosa de Nura (región de Osh), donde además resultaron destruidas 144 casas, señaló la fuente, citada por la agencia rusa Interfax.
El Presidente kirguís, Kurmanbek Bakíev, asistió al entierro de las víctimas del seísmo y prometió que el gobierno hará todo lo que está en su mano para reconstruir la zona. "El Estado no abandonará a las víctimas", señaló y cifró en US$5.440 la indemnización que recibirá cada uno de los damnificados por el sismo, que marcó hasta 8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter.
Los mayores destrozos tuvieron lugar en la pequeña localidad de Nura, de menos de un millar de habitantes, muy cerca de China y a unos 50 kilómetros de Tayikistán, donde se localizó el domingo el epicentro del temblor.
Las autoridades sanitarias informaron de las dificultades con que se encontraron para asistir en un primer momento a los heridos debido a que el centro médico más cercano se encuentra a 76 kilómetros de distancia.
Pese a la magnitud de la catástrofe, el Presidente kirguís no ha cancelado la cumbre de jefes de Estado de la possoviética Comunidad de Estados Independientes (CEI), que se celebra el jueves en ese país.
Osh, ciudad natal del Presidente, es una de las zonas más pobres de este país, el único sin apenas recursos energéticos de Asia Central.