2 de octubre de 2008
Las entidades del campo anunciaron el cese de la comercialización de granos con destino a la exportación y de ganado en pie desde el viernes hasta la medianoche del miércoles próximo.

El gobierno y dirigentes rurales protagonizaron duros cruces de declaraciones, ante la crítica del oficialismo a la convocatoria a partir del viernes a la quinta huelga del sector agropecuario del año en la Argentina.
Las entidades del campo anunciaron el cese de la comercialización de granos con destino a la exportación y de ganado en pie desde el viernes hasta la medianoche del miércoles próximo. Los dirigentes de las entidades que nuclean la actividad agropecuaria, uno de los motores de la economía argentina, justificaron la medida de fuerza ante el agravamiento de la situación por la intensa sequía que afecta a gran parte del país, la caída de los precios internacionales y la falta de una política agropecuaria del gobierno.
El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, urgió a los ruralistas a "bajar los decibeles" y cuestionó que no acepten las iniciativas del gobierno. "Parece que lo que se hace nunca alcanza", lamentó el funcionario. En tanto, el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel, considerado portavoz de la posición gubernamental, increpó duramente a los dirigentes agropecuarios.
"Ahora encuentran un discurso grandilocuente donde plantean cosas, ahora parece que tenemos la culpa de que no llueva. Que le pidan a (el cardenal) Bergoglio que rece más fuerte, que haga llover, nosotros no podemos manejar las nubes", declaró a radio Continental de Buenos Aires.
El secretario de Agricultura sostuvo que "no es poco" lo que hizo el gobierno a favor del campo. "Estamos trabajando en una propuesta para paliar los efectos de la sequía, que esperamos presentar la semana que viene; y también estamos terminando de ajustar otro paquete de medidas, que no quiero adelantar, para presentar a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner", señaló. Por su parte, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, tildó de "maniobra mediática" la declaración del funcionario. "Hace cuatro días hábiles estuvimos reunidos con Cheppi y nos lo hubiera anunciado. Lo lógico hubiera sido anunciarlas antes", planteó.
La sequía, considerada por los expertos como la más grave de los últimos 100 años, afecta desde hace seis meses las regiones agropecuarias del centro y norte del país, pese a las lluvias de los últimos días que no lograron revertir la situación.
El presidente de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), Ricardo Echegaray, afirmó en tanto que las entidades rurales que integran la denominada mesa de enlace están "pegando un portazo al diálogo".
El titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), que reúne a los pequeños productores, Eduardo Buzzi, advirtió en tanto que si se genera "un escenario de provocación del sector oficial" no se descarta que haya cortes espontáneos de rutas de parte de los manifestantes que realicen protestas durante la huelga, aunque aclaró que las entidades no avalan esa modalidad.
Buzzi aseguró además que la huelga "no va a tener impacto en los consumidores" porque hay mercadería suficiente en stock. "Esto tiene que ver con montar un reclamo que sea un llamado de atención, no pretende afectar la economía".
El sector agropecuario reanuda así las protestas y las huelgas que comenzaron en marzo pasado en repudio a la subida de los derechos de exportación que aplicaba el gobierno a la soja -principal cultivo del país- y el girasol.
El conflicto, que llevó al gobierno a una profunda crisis, culminó recién en julio pasado, cuando el Congreso rechazó el proyecto de ley oficialista que ratificaba el alza de los derechos de exportación gracias al voto negativo del vicepresidente Julio Cobos.