30 de septiembre de 2008
Las misivas fueron enviadas por Diana a su ex niñera Mary Clarke, y en ellas habla de su amor por el príncipe Carlos, sobre los preparativos para su boda y de los primeros años de matrimonio.

Cartas secretas de la princesa Diana de Gales que dan cuenta de muchos aspectos de la vida personal de Lady Di fueron subastadas por 12.000 libras esterlinas (US$22.000), según informaron fuentes locales.
Las misivas fueron enviadas por Diana a su ex niñera Mary Clarke, y en ellas Lady Di habla constantemente de su amor por el príncipe Carlos, sobre los preparativos de último momento para su boda y de su felicidad en los primeros años de matrimonio. También narran cómo la princesa trató de unir en sus años de adolescente a Carlos con su hermana Sarah McCorquodale.
Clarke decidió vender las cuatro cartas a través de la casa de subastas de Colchester Reeman Dansie.
La primera misiva fue escrita por Diana en 1978 cuando era una adolescente, desde su casa familiar de Althorp. "El amor de mi vida es bailar, estilos como tap, moderno, ballet y jazz. También me gusta cantar, incluso cuando mi voz suena terrible", agregó.
La correspondencia continua durante todo el noviazgo de Lady Di con el príncipe de Carlos, hasta su boda en la Catedral de St. Paul, en julio de 1981.
Seis meses después de su matrimonio, Diana escribió: "Adoro estar casada y tener a alguien a quien dedicar mi tiempo, aunque me molesta no poder lavar mi propia ropa ni planchar". En la misma carta, habló de la "desesperación total" por sus descomposturas matinales durante el embarazo del príncipe William, a quien llamaba "el bebé Gales".
Por su parte, Clarke declaró que vender las cartas de Diana "fue un gran dolor". "Pero siempre me quedaré con las memorias de Diana, que fue una mujer tan maravillosa. Pero esas memorias están teñidas de tristeza porque sus sueños fueron destruidos por completo", afirmó la ex niñera.
"Diana realmente amaba a su marido. Esa era su única ambición en la vida, casarse, cuidar de su esposo y tener hijos. Había quedado muy dolida por el divorcio de sus padres, y estaba determinada a que no le pasara lo mismo. Cuando se casó con Carlos, recuerdo escribirle a ella y decirle que se había casado con el único hombre en el país de quien no podría divorciarse. Lamentablemente, eso no fue lo que ocurrió", concluyó.