25 de septiembre de 2008
El oficial, con más de 30 años de carrera, fue engañado por Matti Saari, quien acudió a la estación de policía tras una denuncia en su contra por los violentos video que publicó en internet.
El fiscal del Estado ordenó hoy que se abra una investigación para determinar si el comisario de policía que interrogó a Matti Saari un día antes de que éste asesinara a diez personas en un centro educativo de Kauhajoki actuó con negligencia.
Este comisario, cuyo nombre no se ha hecho público, se encuentra de baja y está recibiendo ayuda psicológica para intentar superar el trauma que le ha causado saber que podía haber impedido la masacre.
El pasado viernes, un internauta llamó por teléfono a la policía finlandesa para denunciar que alguien apodado "Mr. Saari" había publicado en internet cuatro videos muy similares a los que grabó PekkaEric Auvinen antes de asesinar a tiros a ocho personas en un instituto finés el pasado 7 de noviembre.
Inmediatamente, la policía de Kauhajoki examinó los videos y descubrió la identidad real de su autor, Matti Saari.
Al comprobar que Saari tenía licencia de armas de fuego desde hacía un mes, el comisario encargado trató de ponerse en contacto con él para interrogarlo, aunque no lo consiguió hasta el pasado lunes.
Según publica el diario Hufvudstadsbladet, Saari acudió a la estación de policía, donde consiguió engañar al comisario, un hombre con casi 30 años de experiencia, sobre el estado de su salud mental.
Al terminar la entrevista, el agente no vio ninguna razón que motivara la retirada de la licencia de armas de Saari ni la confiscación de su pistola, aunque decidió seguir de cerca su caso en el futuro.
Según explicó uno de los psicólogos que atienden al comisario, "Saari se comportó racionalmente, contestó a todas las preguntas y explicó las cosas de una manera que no indicaba nada alarmante".
Casualmente, el agente es la misma persona que concedió la licencia de armas al asesino hace aproximadamente un mes.
Varios portavoces policiales han manifestado su solidaridad con el comisario y han defendido su actuación. "Los reglamentos y leyes vigentes no permiten que la policía pueda actuar de ninguna otra manera que como él hizo", afirmó Vesa Nyrkinen, el jefe de policía de Seinäjoki, ciudad próxima a Kauhajoki.
Lo cierto es que menos de 24 horas después del interrogatorio, Matti Saari irrumpió en un aula de la escuela de hostelería de Kauhajoki y mató a nueve estudiantes y un profesor antes de suicidarse.
CONTACTO ENTRE HOMICIDAS
Este suceso demostró que la matanza que tuvo lugar hace diez meses en el instituto de Jokela a manos de otro estudiante perturbado no fue un hecho aislado, como la sociedad finlandesa creyó entonces.
La policía de Finlandia sospecha que Saari y Auvinen habían mantenido algún tipo de contacto, probablemente a través de Internet o del correo electrónico.
Fuentes de la investigación han descubierto que tanto ambos compraron sus armas en la misma tienda de esta última localidad, donde residía el segundo, según publica el diario Helsingin Sanomat.
El jefe de la investigación, Jari Neulaniemi, declaró que "es muy posible que Saari y Auvinen hayan estado en contacto, aunque aún no tenemos pruebas de ello".
De todos modos, Neulaniemi explicó que esta posible conexión "no es una prioridad cuando se están investigando diez asesinatos".
"Ahora mismo lo más urgente es continuar con los interrogatorios a casi 200 testigos, familiares y conocidos del asesino, y concluir la investigación técnica en el lugar del crimen", añadió.
La inspección del ordenador personal que la policía confiscó en el apartamento de Matti Saari podría confirmar si, efectivamente, éste mantuvo contacto con Auvinen.
Sin embargo, Neulaniemi restó importancia al hecho de que los autores de las dos matanzas estudiantiles compraran sus armas en la misma tienda, ya que "ambos adquirieron sus pistolas de forma legal en un local legal".
El Gobierno que lidera el primer ministro Matti Vanhanen ha empezado a trabajar en una reforma de la legislación vigente que permita restringir el acceso a las armas de fuego, y en especial a las pistolas.
La nueva ley endurecerá la concesión de permisos de armas, estudiando el estado de salud mental de los solicitantes, y aumentará el control sobre el almacenamiento de armas.
Por otro lado, la revista sensacionalista 7 päivää (7 días) publica hoy una entrevista con un supuesto amigo de Matti Saari a quien el asesino llamó por teléfono para despedirse justo después de cometer la masacre.
"Nos saludamos normalmente y le pregunté cómo estaba. Él me dijo con voz totalmente tranquila que había disparado a diez personas en su escuela y que simplemente llamaba para despedirse de mí", afirma el amigo.