13 de septiembre de 2008
Las próximas elecciones internas del partido inglés serán en el Congreso Anual entre el 20 y el 24 de septiembre.
La vicepresidenta del Partido Laborista Joan Ryan se sumó hoy a las voces que dentro de su formación piden un debate sobre el liderazgo del actual primer ministro británico, Gordon Brown.
En unas declaraciones a la BBC, Ryan alentó a que "múltiples" personas presenten su candidatura para desafiar a Brown en el congreso anual del partido, que se celebrará en Manchester del 20 al 24 de septiembre.
Ryan, una de varios vicepresidentes que tiene la formación, se incluye en un grupo de diputados que escribieron al Gobierno pidiéndole que emita los impresos necesarios para formalizar candidaturas de cara al congreso.
El viernes, otra parlamentaria que también firmó esa solicitud, Siobhain McDonagh, que se encargaba de la disciplina en el partido, fue despedida de su cargo tras animar a sus correligionarios a retar al actual líder.
McDonagh fue el primer miembro del Partido Laborista que sugirió públicamente que hubiera un concurso por el liderazgo.
Al igual que su colega, Ryan insistió hoy en que su llamamiento no es parte de "una conspiración o complot" contra Brown, sino que sólo pretende alentar un debate sobre la dirección del partido, de capa caída en las encuestas.
Por otra parte, varios ex cargos del Gobierno, entre ellos la ex ministra de Salud Patricia Hewitt, señalaron hoy en un artículo en la revista laborista "Progress" la necesidad de crear "una nueva narrativa convincente" para evitar el desastre en las próximas elecciones legislativas.
Pese al aumento de la presión interna en vísperas del congreso, el ministro de Infancia, Escuelas y Familias, Ed Balls, afirmó hoy que "hay muy pocas probabilidades" de que su jefe pierda el cargo antes de los comicios generales, que pueden celebrarse hasta el 2010.
Balls, firme aliado de Brown, dudó de que los críticos aparecidos en los últimos días sean capaces de promover candidaturas alternativas, ya que cada candidato necesita el apoyo de al menos 70 parlamentarios.