10 de septiembre de 2008
En noviembre un batallón de cerca de un millar de marines será repatriado desde Irak. Además, antes de fines de enero regresarán otros 3.400 soldados y 3.500 militares destinados a servicios de apoyo.

Tal como se filtró ayer, el Presidente estadounidense, George W. Bush, anunció el regreso de 8.000 soldados norteamericanos de Irak antes de enero de 2009.
El anuncio lo hizo en Washington, donde estableció sus planes sobre los niveles de tropas desplegados en Irak en lo que resta del año. En noviembre un batallón de cerca de un millar de marines será repatriado desde Irak, mientras antes de fines de enero regresarán otros 3.400 soldados del ejército y cerca de 3.500 militares comprometidos en servicios de apoyo, para un total de 8.000 efectivos.
Según reveló, los mandos militares estadounidenses, encabezados por el general David Petraeus, comandante de las fuerzas de ese país en Irak, creen que será posible reducir aún más el número de soldados, en la actualidad en torno a los 140.000, en el primer semestre de 2009. "Aunque el progreso en Irak aún es frágil y reversible, el general Petraeus y el embajador (de EE.UU. en Bagdad, Ryan) Crocker informan de que parece haber un cierto grado de estabilidad en los logros que hemos obtenido", afirmó.
Pero aunque la violencia en Irak disminuyó, la situación en Afganistán se ha complicado gradualmente y el movimiento talibán recobró fuerzas, en particular en el sur del país. Por ello, anunció el Presidente, una brigada que tenía previsto su despliegue en el país árabe en noviembre cambiará su destino y se desplazará entonces a Afganistán.
A ello se sumará el envío en enero de una brigada de combate adicional del Ejército.
Según el discurso, el número de soldados estadounidenses en el país centro asiático se elevó de menos de 21.000 militares hace dos años a 31.000 en la actualidad.
"Los terroristas están aumentando sus esfuerzos en el frente donde esta lucha comenzó, la nación de Afganistán", declaró Bush, que agregó que "el éxito en Afganistán es básico para la seguridad de EE.UU. y nuestros aliados".
El anuncio del Presidente de EE.UU. implica que corresponderá a su sucesor, sea el demócrata Barack Obama o el republicano John McCain, decidir sobre la retirada de la mayoría de las tropas en Irak.
Obama es partidario de retirar los efectivos estadounidenses en un plazo de 16 meses, mientras que McCain afirma que es necesario escuchar la opinión de los mandos militares y está dispuesto a permitir que los soldados permanezcan de modo indefinido.