9 de septiembre de 2008
Las palabras de Ignazio a Russa avivaron la polémica que estalló el fin de semana, luego de que el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, declaró que el fascismo "no era el mal absoluto".

El ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, rindió homenaje a los militares fascistas de la República de Saló (1943-1945), mientras el Presidente Giorgio Napolitano subrayó "el sentido del deber, la fidelidad y la dignidad que animó la participación de los militares, comprendida la de los 600 mil deportados a campos alemanes, que se negaron a adherir" a ella.
Las palabras de La Russa contribuyeron a avivar aún más la polémica que estalló el fin de semana, luego de que el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, declaró que el fascismo "no era el mal absoluto".
Durante la ceremonia para recordar el 65mo. aniversario de la defensa de Roma de las tropas de ocupación nazis, La Russa aseguró que los soldados del fascismo merecen respeto porque "desde su punto de vista combatieron creyendo en la defensa de la patria".
El ministro -miembro del partido derechista Alianza Nacional, surgida de las cenizas del neofascista Movimiento Social Italiano (MSI)- pronunció su intervención ante Napolitano, autoridades políticas y jefes de las Fuerzas armadas.
La Republica Social Italiana -(RSI) conocida como República de Saló- fue creada por Benito Mussolini en el norte de Italia, ocupado por la Wehrmacht alemana, cuando las fuerzas aliadas tomaron el sur del país. Los militares de la RSI combatieron para impedir el paso de los aliados.
"Sería ir contra mi conciencia si no recordase que otros militares en uniforme, como los de la RSI, desde su punto de vista combatieron creyendo en la defensa de la patria, oponiéndose en los meses sucesivos al desembarco de los angloamericanos y mereciendo el respeto", dijo el ministro.
Durante la ceremonia, Napolitano alentó a "reforzar el empeño común de memoria, de reflexión, de transmisión a las nuevas generaciones del preciado acervo de la batalla de la Porta San Paolo, de la defensa de Roma y de la Resistencia".
Las declaraciones de La Russa echaron más leña al fuego de la polémica que se produjo el fin de semana a raíz de una entrevista concedida por el alcalde de Roma, Gianni Alemanno, en la que afirmó que "las leyes raciales fueron el mal absoluto, pero no fue así todo el fascismo". En la entrevista al diario Corriere della Sera, Alemanno -miembro del mismo partido que La Russa- habló sobre sus raíces políticas y sostuvo que el fascismo "fue un fenómeno más complejo".
Las afirmaciones de Alemanno se produjeron cuando se cumple el 70mo. aniversario de las leyes raciales promulgadas por Benito Mussolini en septiembre de 1938.
En tanto, el ex alcalde de Roma y jefe de la oposición de centroizquierda, Walter Veltroni, renunció al comité por el Museo de la Shoah, en expresión de ruptura por las afirmaciones de Alemanno sobre el fascismo.
Veltroni fue, como alcalde, uno de los promotores del comité del museo romano, que según anunció ayer el vicealcalde de Roma, Mauro Cutrufo, "estará listo en tres o cuatro años".
Para Veltroni sería inaceptable permanecer en un organismo del que forma parte quien no condena de manera inequívoca el fascismo y las leyes raciales. "Recuerdo a Alemanno que el fascismo, aún antes que las leyes raciales, canceló la libertad de los ciudadanos que no pensaban de la misma manera", dijo Weltroni.
Por su parte, la vicepresidenta de los diputados del Partido Democrático, Marina Sereni, tachó de "inquietante" el hecho de que "personas que tienen responsabilidades de gobierno del país y de la capital de Italia expresen juicios que tienen el sabor de un revisionismo histórico capaz sólo de reabrir heridas".