5 de septiembre de 2008
La reacción de Moscú se basa en las razones para el uso del "Mount Whitney" para lo que en teoría es el transporte de ayuda humanitaria.
El gobierno ruso puso hoy en duda la legitimidad del arribo al puerto de Poti, en Georgia, de la nave militar estadounidense "Mount Whitney", perteneciente a la sexta flota, expresaron fuentes del Ministerio de Exteriores.
Moscú no se propone por ahora reaccionar a lo que considera una posible violación a la Convención de Montreux, de 1936, sobre el régimen de la navegación en el Mar Negro, agregaron las fuentes.
Pero si fueran encontradas violaciones, Rusia recurrirá a la ONU y a otras organizaciones internacionales para plantear el tema, que se inscribe en el enfrentamiento con Occidente a propósito de la crisis del Cáucaso.
La perplejidad de Moscú se refiere a las razones para el uso de una nave de este tipo para lo que en teoría es el transporte de ayudas humanitarias tras el conflicto militar de agosto entre Rusia y Georgia a propósito de la región separatista Osetia del Sur.
El ministerio dijo también que las promesas del vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, sobre un acceso rápido de Georgia a la Otan, dan sustento a las "peligrosas ambiciones" del Presidente de ese país, Mijail Saakashvili, aliado de la Casa Blanca.
Cheney llegó hoy a Ucrania, donde se reunió con la primera ministra, Iulia Timoshenko, tras lo cual será recibido por el Presidente, Viktor Iushenko.