5 de septiembre de 2008
El Alcalde de Nueva York de 1994 a 2001 y ex candidato presidencial del Partido Republicano en las primarias es una figuras claves de la campaña de John McCain,

Alcalde de Nueva York de 1994 a 2001 y ex candidato presidencial del Partido Republicano en las primarias, Rudolph Giuliani es una de las figuras clave de la campaña de John McCain. Considerado el hombre fuerte del ala moderada en temas valóricos, Giuliani estuvo en la Convención de St. Paul, en Minnesota, defendiendo el ticket del partido del gobierno.
-Esta campaña era un referéndum sobre Obama y ahora se ha vuelto un referéndum sobre Sara Palin, la candidata a Vicepresidenta de McCain. No era lo que querían, precisamente...
Nuestra lectura es muy distinta: ha surgido una figura nueva en la escena nacional que le ha robado al Partido Demócrata el protagonismo que quería tener en temas como “el cambio”, la renovación generacional o el ascenso de las minorías, en este caso de las mayorías femeninas, porque las mujeres son mayoría.
-Pero todo el debate se centra en si ella está preparada y tiene experiencia, y McCain había hecho de ese mismo argumento su caballo de batalla contra Obama.
La comparación nos conviene mucho porque Sara Palin tiene más experiencia que Obama, como alcaldesa durante seis años y gobernadora de Alaska, donde dirige a la Guardia Nacional del estado, durante dos. Tiene, en realidad, más experiencia ejecutiva que Obama y Biden juntos.
-La gran diferencia es que Obama lleva dos años sometido al escrutinio público y 18 millones de votantes en las primarias le dieron su respaldo. Con la candidata elegida por McCain no ha habido un proceso semejante y muchos se preguntan si esa es la forma de tomar la decisión más importante que toma un candidato a la Presidencia.
Sí, porque Sara Palin fue investigada por la campaña al igual que todos los otros potenciales candidatos a Vicepresidentes. Y John McCain entendió que había en ella una combinación de persona reformista que se ha enfrentado a su propio partido en Alaska, de luchadora contra la corrupción y de símbolo del ascenso político imparable de las mujeres.
-Hemos visto a muchas mujeres que tenían fuerte reservas contra Obama salir a lapidar a McCain, diciendo que esta jugada en realidad insulta a las mujeres porque les dice: yo pongo a cualquier mujer, por poco preparada que esté, y todas van a correr detrás de ella.
Lo que se ha desatado es una campaña de los demócratas de un machismo impresionante. Se pasaban la vida diciendo que querían ver mujeres en un papel de liderazgo y cuando tenemos a una como Sara Palin se enfurecen...porque no es izquierdista. Se han revelado como grandes hipócritas los que están agrediéndola.
-Las encuestas dicen que Obama ha pasado delante de un modo más o menos significativo. Según la CBS, lleva 8 puntos de ventaja. ¿Qué está pasando?
Hay diversas encuestas, algunas dicen eso y otras hablan de virtual empate. Pero no debe sorprender en absoluto que después de una Convención un partido suba unos puntos. Al contrario: la novedad aquí es que, después de Denver, Obama ha subido menos que otros candidatos después de sus propias Convenciones. A pesar del espectáculo que montó en el cierre de su Convención, sigue enfretando muchas resistencias de gente que no lo conocer ni confía. Y ahora nuestro ticket genera excitación en todas partes.
-¿Hasta qué punto el Huracán Gustav sacó de quicio toda la primera parte de la Convención, obligándolos a un proceso de ajuste que le restó festividad, color y optimismo al evento, y la posibilidad de dirigirse a mucha gente, como los demócratas, cuatro días seguidos.
Nos perjudicó desde ese punto de vista, pero el país pudo ver cómo responde McCain a una emergencia. Yo sé algo de eso como el alcalde que debió hacer frente a los atentados del 9/11 y lo que vi fue a un McCain que ponía al país por delante del partido. Tambén vi a unos gobernadores republicanos actuando con gran eficiencia en los estados del Golfo. Y vi a una Convención lanzar una campaña de ayuda inmediata y eficaz.
-El gran problema que enfrenta McCain es la cercanía a George W. Bush. La campaña de Obama ha sido eficaz a la hora de hacer esa conexión. En ese sentido la presencia de Bush el segundo día hablando por satélite a la hora pico no puede haber ayudado a su candidato.
Creo que en muchos sentidos McCain ha demostrado que es diferente. Por lo pronto, al escoger a Sara Palin, una reformista que no era la mentada por las figuras del partido. Por otro lado, al haber votado muchas veces en contra de su partido o haber tomado iniciativas que su partido desaprobaba, por ejemplo en el tema de la financiación de campañas o la inmigración, donde demostró que él no está sujeto a intereses y consignas de nadie. El McCain que estamos viendo en estos días es justamente el McCain independiente que le está disputando a Obama con éxito el voto independiente que los demócratas creían haber capturado en un año electoral difícil para los republicanos.
-Pero al mismo tiempo toda esta imagen de un McCan díscolo coloca al ticket Obama-Biden en una posición relativamente sólida ante el electorado porque indica que Obama toma decisiones con prudencia. ¿No le temen a los debates?
Al contrario, estoy esperando con impaciencia esos debates. Ya verá el país cómo Sara Palin le pelea a Biden, que tiene cuatro décadas de experiencia política, el escenario. Y McCain aparecerá ante Obama como lo que es: un comandante en jefe fiable y un reformista sólido con títulos detrás suyo.
-La economía se ha convertido en el tema central, por encima de Irak, en esta campaña. También es un tema en el que las encuestas indican con claridad que Obama lleva la delantera largamente. En CBS, tiene 20 puntos de diferencia en este aspecto. ¿Cómo puede reaccionar McCain ante un escenario crítico desde el punto de vista económico?
Básicamente, de dos formas. Por un lado, Obama ofrece subir impuestos, lo que en un perído de desaceleración es una enorme irresponsabilidad y puede generar recesión al frenar del todo la inversión y el consumo. Frente a eso, McCain ofrece lo contrario: impuestos bajos para disparar la actividad económica. Por otro lado, McCain ofrece prudencia fiscal, algo que no siempre hemos tenido en estos años y marca la diferencia. Obama, en cambio, ofrece tantos gastos que nos llevará a un desequilibrio tremendo.