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1 de septiembre de 2008

MUNDO

Bush evita errores de Katrina y visita zona amenazada por huracán

El presidente de Estados Unidos canceló su participación de mañana a la Convención del Partido Republicano para trasladarse a Texas, donde se monitorea el huracán Gustav.

DPA


31/08/2008 - 16:32

Los cinco días que demoró George Bush hace tres años en visitar Nueva Orleans tras el debastador paso del huracán Katrina todavía no están olvidados en la Casa Blanca. Esa demora tuvo altos costos políticos para el presidente y es por eso que ahora se optó por programar para mañana mismo una visita a la zona amenazada por el huracán Gustav.

Bush canceló su participación de mañana en la Convención del Partido Republicano justamente para trasladarse a Texas, desde donde se monitorea el comportamiento de Gustav.

El presidente de EEUU dijo que su Gobierno está trabajando "duro" ante la inminente llegada del "peligroso" huracán. Desde la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), en Washington, Bush explicó que se marchará a Austin y a San Antonio (Texas) para reunirse con equipos de emergencia y ciudadanos evacuados, y para supervisar los preparativos de respuesta al huracán.

MEJOR PREPARADOS

Tras informarse de la situación que se vive en Nueva Orleans, Bush advirtió del "serio riesgo" que existe de que se repitan fuertes inundaciones en la zona, pero también recalcó que los diques "están más fuertes que nunca", en relación a la falla que experimentaron hace tres años en lo que terminó siendo una verdadera pesadilla.

Esta mañana, Nueva Orleans comenzó el desalojo "obligatorio" de sus residentes ante el avance del huracán Gustav por el Golfo de México, que se espera impacte mañana en las sureñas costas estadounidenses.

Durante varios días, los ciudadanos y turistas de la ciudad iniciaron una retirada informal, pero desde las 12:00 GMT se decretó el carácter obligatorio de la medida en la parte oeste del territorio y un poco más tarde también será implementado en el lado este, que incluye a más de 230.000 residentes y turistas.

"Esperamos que la población en la costa del Golfo realmente le preste atención a nuestras exhortaciones por el peligro que encierra para sus vidas", afirmó David Paulison, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA). "No hay ninguna razón para que alguien permanezca en Nueva Orleans desafiando a este devastador huracán".

Aunque continúan las caravanas de vehículos transitando en dirección norte, quedan muchos residentes, que se niegan a abandonar la ciudad, principalmente indocumentados que temen la acción de las autoridades de inmigración y otros que no desean perder sus pertenencias como ocurrió hace tres años cuando impactó "Katrina".

"Pueden tener seguridad de que cuidaremos todas las pertenencias de quienes se marchen", señaló el general Benneth Landreneau, jefe de la Guardia Nacional en Louisiana. "Los barrios serán vigilados por tropas militares que no permitirán acciones delictivas".

El aeropuerto mantiene un constante ajetreo con la salida de los turistas que llegaron a la ciudad para festejar el fin de semana "largo", pues el lunes se conmemora el Día del Trabajo.

Según decisión de las autoridades, después del cierre a los vuelos comerciales en la jornada de hoy, sólo despegarán aviones militares para la evacuación de ciudadanos en situaciones de emergencia.

En esta ocasión, la ciudad no designó ningún albergue para que las personas puedan protegerse de los embates del meteoro, lo que dificulta la protección de los que viven en casas rodantes (caravanas) y viviendas de poca seguridad.

"Sería un gran error si alguien decide quedarse", señaló el alcalde Ray Nagin. "Pondría en peligro su vida innecesariamente".

Charlie Crist, gobernador de Florida, afirmó en un canal de televisión que "el nivel de preparación refleja muchos esfuerzos y coordinaciones para evitar la experiencia y el error de hace tres años", cuando "Katrina" se cobró la vida de más de 1.800 personas y se registraron pérdidas superiores los 75.000 millones de dólares.


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