17 de abril de 2008
Por su parte, el Santo Padre regaló al Mandatario un mosaico de la plaza de San Pedro, inspirado en los maestros del siglo XIX.

Benedicto XVI se encuentra en una gira de seis días.
Una cruz de cristal plomado, una colección de discos de música estadounidense clásica y religiosa y un pastel de cumpleaños son los regalos que el Presidente, George W. Bush, obsequió a Benedicto XVI.
La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, explicó que Bush le regaló la cruz al Papa como recuerdo de su estancia de seis días a EE.UU., durante la cual visitará Washington y Nueva York.
La colección de música es un obsequio para celebrar el cumpleaños del Pontífice, quien hoy cumplió 81 años.
Por su parte, el Santo Padre regaló al mandatario un mosaico de la plaza de San Pedro, inspirado en los maestros del siglo XIX y elaborado en 2007 por los artistas del Estudio del Mosaico Vaticano.
Benedicto XVI y Bush se reunieron por 45 minutos en el Despacho Oval, donde el Presidente homenajeó también al Papa con una tarta de cumpleaños de varios pisos. Además, junto a la primera dama, Laura Bush, aprovecharon de orar durante algunos minutos.
La reunión a solas entre los dos líderes se produjo después de que ambos participaran en una ceremonia de bienvenida en honor al Sumo Pontífice en los jardines de la Casa Blanca, a la que asistieron 13.500 personas.
Los asistentes cantaron en dos ocasiones el "Cumpleaños Feliz" al Papa, que aplaudió y abrió los brazos en señal de bendición desde la balconada de la residencia presidencial.
En su reunión, Benedicto XVI y Bush reiteraron su compromiso común contra el terrorismo y la defensa de la vida.
Ambos también repasaron la situación en América Latina y la inmigración, en especial "el tratamiento humano (a los inmigrantes) y el bienestar de sus familias", según un comunicado conjunto.
La situación en Oriente Medio, el rechazo al terrorismo y la condena a la manipulación de la religión para justificar actos inmorales o de violencia contra otros completaron el abanico de temas.
En la mañana, el mandatario dio la bienvenida oficial al Papa, quien le pidió a Estados Unidos que apoye a la diplomacia internacional para resolver conflictos, en un discurso pronunciado en el jardín sur de la Casa Blanca junto al Presidente.
El Papa, quien manifestó en numerosas ocasiones su oposición a la guerra de Irak, alabó la "generosidad" tradicional de Estados Unidos. Por ello aseguró confiar en que "esta preocupación por la gran familia humana seguirá manifestándose con el apoyo a los esfuerzos pacientes de la diplomacia internacional orientados a solucionar los conflictos y a promover el progreso".
Agencias