14 de agosto de 2008
Remy Salvat, afectado por una enfermedad degenerativa se suicidó en Valmondois, una pequeña comuna parisina, ingiriendo medicamentos.
Un francés de 23 años, Remy Salvat, afectado por una enfermedad degenerativa, se suicidó el domingo luego de percibir como negativa una respuesta del Presidente, Nicolas Sarkozy, a su solicitud de "permiso para morir".
Salvat se suicidó en Valmondois, una pequeña comuna parisina, ingiriendo medicamentos. El fallecido, que enfermó a los 6 años de una rara patología degenerativa mitocondrial, será sepultado mañana.
Remy le escribió a Sarkozy en mayo, explicando: "Como Vicent Humbert -un tetraplégico de 22 años a quien la madre ayudó a morir en 2003- también yo quiero poder morir para poner fin a mis sufrimientos. Sé que la eutanasia es ilegal en Francia, pero la ley debe cambiar", agregó la carta del joven.
"El problema es que usted, señor Sarkozy, ni siquiera desea oír hablar del tema -continuaba Salvat-, pero yo le pido que deje de lado su opinión personal y de hacerse el sordo".
El Presidente francés le contestó que no quería eludir su responsabilidad y deseaba que se privilegiase el diálogo entre enfermo, médicos y su familia, para "buscar la solución más apropiada".
La madre del joven, Regine, había intentado ayudar a morir a su hijo en 1999, pero ello no ocurrió y fue procesada por intento de homicidio, aunque luego se archivó el caso.
La madre del suicida agregó que su hijo dejó unas pocas líneas en las cuales pide abrir un verdadero debate público sobre el derecho a la eutanasia y la muerte asistida, y le dice a Sarkozy que no le dejó "otra opción".
La presidencia francesa no hizo comentarios sobre la muerte de Salvat.