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13 de agosto de 2008

MUNDO

Nuevos asesores de Cristina le recomiendan cambio de imagen y menos ironías

Para revertir la caída en su respaldo popular, la Presidenta argentina dará más ruedas de prensa, mientras que su esposo Néstor Kirchner se mantendrá en segundo plano.

Alejandro Tapia C.


13/08/2008 - 08:43

Poco después de la crisis del agro, Néstor Kirchner telefoneó a una serie de analistas y encuestadores para ver cómo se podía mejorar la imagen del gobierno. Los consultores le dieron una serie de consejos, pero también le preguntaron por qué había tenido un rol tan protagónico durante la crisis del campo. "Fue por amor. La derecha quería voltear a Cristina", respondió Kirchner, según la prensa transandina. Tras la brusca caída en el respaldo popular (20%), la administración kirchnerista busca ahora un cambio en el estilo de la Presidenta y ya puso en marcha una nueva estrategia.

Según el diario Clarín, el cambio más visible ocurrió el pasado 2 de agosto, cuando Cristina Fernández dio la primera conferencia de prensa en cinco años de kirchnerismo. La mandataria contestó 24 preguntas e intentó dejar atrás su criticada soberbia. Según un sondeo, el 78% se mostró de acuerdo con la rueda de prensa, aunque otra encuesta señaló que el 40% "no la vio". Tres días después Cristina K. estrenó la Sala de Conferencias de la Casa Rosada para anunciar que cancelaba un viaje a Bolivia.

La idea de los Kirchner es que la Presidenta hable con periodistas cada 120 días y que durante sus apariciones públicas se muestre más coloquial y menos irónica. De hecho, durante una reciente visita a Mendoza, "la Señora K." hizo una referencia a "Orteguita", al comentar que el futbolista Ariel Ortega jugará en Independiente Rivadavia, el equipo local. Según dijo a La Tercera, Ricardo Rouvier, uno de los expertos consultados por los Kirchner y miembro del nuevo "consejo mediático", Cristina ahora se muestra más sociable y transmite menos enojo.

Al mismo tiempo, los analistas le recomendaron a la jefa de Estado que restablezca el "vínculo emocional" con la sociedad y que Néstor Kirchner se mantenga en un segundo plano con un bajo perfil. Así, al menos por unos meses, el ex Presidente evitará dar discursos incendiarios y no protagonizará actos masivos ni movilizaciones en defensa de su esposa.
 
Para el analista Julio Burdman, "además el discurso oficial trata de apropiarse del mayor protagonismo del Congreso, como si fuese parte de la promesa de más institucionalidad". "Hay señales de cambio, pero poco para pensar que sea de fondo. Cristina da conferencias de prensa, pero no acepta contrapreguntas", afirmó a La Tercera el cientista político Darío Gallo, quien agregó: "por ahora Néstor Kirchner está en la sombra, no se muestra, pero se percibe su presencia".


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