12 de agosto de 2008
Por su parte, la OEA afirmó que los líderes políticos de Bolivia están obligados a sentarse para llegar a acuerdos tras el referendo de ayer y recomendó fijar reglas claras para la negociación.
El Presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció que convocará a los prefectos (gobernadores) y a los movimientos cívicos y sociales a una mesa de diálogo cuando se conozcan los resultados oficiales definitivos del referendo sobre mandatos celebrado ayer.
En una conferencia de prensa con medios internacionales, Morales mostró su disposición a establecer un diálogo "sincero y transparente" con los prefectos, incluidos los opositores, y con los movimientos cívicos y sociales del país, en el nuevo momento que vive Bolivia tras la consulta revocatoria.
Morales fue ratificado de este referendo con un apoyo superior al 60%, según datos de la Corte Nacional Electoral (CNE), con el 53,19% de las mesas de votación escrutadas.
LA OEA PIDE DIÁLOGO
En horas de la tarde, la Organización de Estados Americanos (OEA) afirmó que los líderes políticos de Bolivia están obligados a sentarse para llegar a acuerdos tras el referendo y recomendó fijar reglas claras para la negociación. "Los bolivianos están exigiendo a su clase política que se siente y llegue a acuerdos. Esa es la expresión más elocuente del referendo", dijo hoy a los periodistas Eduardo Stein, el jefe de la misión de observadores que la OEA envió a la consulta.
Stein felicitó el "ejemplo" que dio ayer el pueblo boliviano con su participación en el referendo sobre mandatos, que cifró en cerca de un 83%, según las estimaciones de los observadores, y que, a su juicio, representó "una expresión cívica impecable para los estándares latinoamericanos".
Los resultados de esta consulta "obligan a una ruta de búsqueda de acuerdos", aseguró el delegado de la OEA, pero, según él, "es conveniente que en los próximos días se planteen reglas claras para la negociación".
Stein también opinó que en Bolivia hay espacio para la concertación, y aunque no cree que haya un riesgo inmediato de confrontación violenta, advirtió a las partes políticas enfrentadas que "se está jugando con el país a la orilla del abismo".
El representante de la OEA admitió que observa con preocupación el componente de confrontación racial que está presente en la crisis boliviana y calificó de "síntoma inquietante" la acción de "grupos juveniles de choque" en algunos puntos del país, que calificó de "falanges".
Por ello, destacó la necesidad de que los líderes políticos del país busquen también "espacios de respeto por la multiculturalidad" que caracteriza a Bolivia.
Más de 300 observadores internacionales estuvieron en el referendo revocatorio que celebró Bolivia el domingo y que, según las encuestas de los medios de comunicación, permitió la ratificación de Morales y de cinco de los ocho prefectos sometidos a consulta.
Los primeros datos de la Corte Nacional Electoral (CNE), con el 23% de los votos escrutados, confirman la ratificación de Morales y de sus principales rivales autonomistas.