7 de agosto de 2008
Un canadiense robó el prendedor en 1998 durante una exposición y lo sustituyó por una copia.

La Estrella de Sisi, una joya robada hace diez años del palacio de Schönbrunn y que pertenecía a la emperatriz austríaca Elisabeth, se encuentra ya de regreso en Viena tras ser devuelta por las autoridades canadienses.
El ladrón, un canadiense de 35 años, fue condenado el año pasado a ocho años de cárcel por este robo y otros delitos.
La estrella, que la emperatriz (1837-1898) llevaba como adorno en el pelo, fue robada en 1998 durante una exposición por los 100 años de su muerte de una vitrina de seguridad y sustituida por una copia. La joya era un préstamo de una propietaria privada que ahora recuperará la pieza.
El robo fue percibido un mes después de realizado. El ladrón fue detenido en enero de 2007 tras un asalto a un banco canadiense de 500.000 dólares. Tras recibir la alerta desde Austria, los investigadores hallaron la estrella en la casa de su abuela.
Según la agencia local APA, de las estrellas elaboradas por el joyero de la corte aún existen 27 piezas. Sisi regaló algunas a una dama de compañía. La que fue robada en Schönbrunn había sido convertida en un broche.