15 de abril de 2008
Los inconvenientes generados en la nueva Terminal 5 costaron unos US$ 32 millones en pérdidas a la aerolínea.
La aerolínea británica British Airways despidió a dos de sus principales funcionarios, tras semanas de serios problemas en la recientemente inaugurada Terminal 5 del aeropuerto internacional de Heathrow, en el oeste de Londres.
La línea aérea confirmó que fueron despedidos Gareth Kirkwood, director de operaciones, y David Noyes, director de atención al cliente.
La compañía informó que ahora contratará a una sola persona para cubrir ambos roles.
La inauguración de la Terminal 5 de Heathrow se vio afectada por una serie de fallas técnicas, que llevaron a la demora, cancelación de vuelos y pérdida de miles de equipajes durante las últimas semanas. La terminal fue inaugurada el 27 de marzo, aunque sólo pudo comenzar a operar con normalidad a partir del 8 de abril.
En ese sentido, el director ejecutivo de British Airlines, Willie Walsh, admitió responsabilidad por los problemas en la nueva T-5, avaluada en US$ 8.600 millones, y aseguró que los problemas fueron una verguenza para la aerolínea.
Como consecuencia del caos en la T-5, la compañía decidió posponer para junio próximo su traslado de todos los vuelos internacionales a esa terminal, que estaba previsto para el 30 de abril.
Los problemas generados en la nueva Terminal 5 le costaron a la aerolínea británica unos US$ 32 millones en pérdidas.
Ansa