23 de julio de 2008
El ex líder serbiobosnio, acusado de crímenes de guerra, trabajaba en un clínica de Belgrado y colaboraba con una publicación de salud bajo el seudónimo de Dragan Dabic.

El ex líder serbobosnio Radovan Karadzic, acusado de crímenes de guerra y genocidio, vivía en Belgrado hasta su arresto la noche de ayer bajo un nombre falso, trabajaba como médico de terapias alternativas, colaboraba con un semanario de salud bajo el pseudónimo de "Dragan Dabic" e incluso cambió radicalmente su apariencia -se dejó crecer el pelo, una larga barba blanca y está mucho más delgado- a fin de evitar ser reconocido.
Fugitivo durante sus 12 años, Karadzic debió conseguir documentación falsa para no ser descubierto. Gracias a ésta es que pudo operar durante largo tiempo en distintas lugares. Desde "Zdrav zivot" (La vida sana), publicación con la que colaboraró en los últimos tres meses, afirmaron estar consternados por el hecho de que el ex político publicara sin que se conociera su verdadera identidad. Trascendió además, que Karadzic también habría ofrecido en el pasado conferencias médicas, aunque esta información aún está siendo investigada. Según el fiscal serbio de crímenes de guerra, Vladimir Vukcevic, el detenido se movía "alegre y libremente" por la ciudad gracias a su aspecto irreconocible.
Horas después de que Karadzic fuera capturado en los alrededores de Belgrado tras más de 12 años prófugo, un juez local ordenó su extradición al Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) de la ONU en La Haya, que lo acusa, entre otras cosas, de genocidio en la guerra de Bosnia entre 1992 y 1995. Su extradición podría producirse próximamente, aunque el abogado de Karadzic ya informó que apelará esta decisión.
Según el tribunal, el acusado fue cubierto por cómplices en el Ejército serbio, en la política y en el servicio secreto, incluso hay versiones que indican que el gobierno del nacionalista conservador Vojislav Kostunica, impidió el arresto de Karadzic.
11 CARGOS POR CRIMENES DE GUERRA
Karadzic se enfrentará en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY a 11 cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente ocurridos durante la guerra de Bosnia (1992-1995), entre los que destacan el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo.
Tras su detención en la noche del lunes por las autoridades serbias, Karadzic, que en más de una ocasión ya ha proclamado que no reconoce al Tribunal de La Haya, tendrá que defenderse además de crímenes como asesinatos, exterminio, complicidad con genocidio, persecuciones, deportación y toma de rehenes.
Según el acta de acusación, Karadzic, que se inició en la política en 1990 como líder del Partido Democrático Serbio, "planeó, instigó y ordenó (...) la ejecución o persecución de musulmanes bosnios, bosniocroatas y otros no serbios" en varias ciudades, incluido el enclave de Srebrenica.
La fiscalía mantiene que esas poblaciones fueron víctimas de "tratamiento inhumano y torturas", además de "degradación y humillación", especialmente en los centros de detención, donde se les privaba de la alimentación, higiene y cuidados médicos necesarios.
La acusación indica que Karadzic "sabía o tenía razones para saber que las fuerzas serbobosnias bajo su dirección y control estaban cometiendo" ese tipo de actos.
El cargo de genocidio se refiere a la matanza de casi 8.000 musulmanes varones en julio de 1995 en el enclave de Srebrenica, protegido entonces por "cascos azules" holandeses.
El TPIY y la Corte Internacional de Justicia, ambos con sede en La Haya, han constatado que en Srebrenica se produjo ese crimen, que es el cargo más severo contemplado en los Estatutos del Tribunal para la antigua Yugoslavia.
La responsabilidad individual por genocidio es muy difícil de demostrar con pruebas concluyentes porque habla de la "intención" de una persona de destruir a una parte de una población o grupo.
El acta de acusación contra Karadzic indica que las fuerzas serbobosnias iniciaron ya desde abril de 1992 una "campaña de limpieza étnica" contra los musulmanes bosnios.
Karadzic, que estuvo prófugo de la justicia durante 13 años, también está acusado de haber ordenado la campaña de terror y los asesinatos, muchos de ellos llevados a cabo con bombardeos indiscriminados y francotiradores, contra la población civil de Sarajevo, entre julio de 1991 y noviembre de 1995.
En cuanto al cargo de toma de rehenes, el acta de acusación mantiene que Karadzic "planeó, instigó y ordeno (...) la toma como rehenes de observadores militares y 'cascos azules' de la ONU" tras un ataque aéreo de la OTAN el 25 y 26 de mayo de 1995.
La fiscalía mantiene que las fuerzas serbobosnias tomaron como rehenes a unos 200 miembros de la ONU en las localidades de Pale y Sarajevo para evitar que los bombardeos de la OTAN afectasen a localizaciones "de significancia estratégica y militar".