12 de julio de 2008
Tras semanas de negociaciones para distribuir los cargos entre la mayoría parlamentaria y la oposición encabezada por Hizbulá.
El primer ministro libanés formó un gabinete de unidad nacional después de seis semanas de negociaciones para distribuir los cargos entre la mayoría parlamentaria, respaldada por occidente, y la oposición encabezada por Hizbulá, que tendría poder de veto.
Los planes para el gabinete de 30 miembros fueron trazados en mayo en un acuerdo gestionado por la Liga Arabe, que también dio a Hizbulá y sus aliados poder de veto sobre todas las decisiones del gobierno.
El acuerdo otorgó 16 bancas a la mayoría parlamentaria, 11 a la oposición y tres a ser distribuidas por el Presidente.
La formación del gabinete es un paso más para restañar la división política que dejó al Líbano sin un Presidente durante seis meses hasta que el 25 de mayo fue elegido el ex jefe del ejército, general Michel Suleiman. "Hemos decidido manejar nuestras disputas por medio de instituciones democráticas y el diálogo, y no mediante la fuerza y la intimidación", dijo el primer ministro Fuad Saniora a la prensa en el palacio presidencial en las afueras de Beirut, minutos después que se anunciaron los nuevos ministros del gabinete.
En mayo, milicianos de Hizbulá y pistoleros aliados salieron a las calles y chocaron con partidarios del gobierno. La violencia dejó por lo menos 81 muertos y llevó al país al borde de una nueva guerra civil. "El propósito principal es servir a todos los ciudadanos libaneses en estas circunstancias extremadamente difíciles", dijo Saniora. Pero los problemas del Líbano "no se esfumarán de la noche a la mañana", advirtió.
El nuevo gabinete empezará a preparar inmediatamente elecciones parlamentarias transparentes en el 2009, agregó Saniora.