11 de julio de 2008
El supuesto espía es mencionado como Christopher Bowers, director de la sección de comercio e industria de la delegación diplomática.
Rusia acusó a un diplomático británico en Moscú de espionaje, según confirmó hoy un portavoz del Ministerio del Exterior en Londres. Se trata del director en funciones de la sección de comercio e industria de la embajada británica.
El portavoz dijo que sólo podía confirmar que los rusos sospechan que el hombre ejerce actividades de espionaje. "Básicamente no comentamos asuntos relacionados con los servicios secretos", añadió.
Según la agencia de noticias británica PA, en los medios rusos el nombre del supuesto espía es mencionado como Christopher Bowers.
En base a fuentes de servicios secretos rusos no identificados se le acusa de haber tenido encuentros "sospechosos" con opositores al gobierno en el norte del Cáucaso, entre ellos, de Chechenia. Oficialmente, sin embargo, Rusia no tomó ninguna medida contra el supuesto espía.
El diario The Times insinuó que las acusaciones publicadas por los medios pueden ser un intento de ejercer presión sobre Londres en el enfrentamiento por el consorcio británico-ruso TNK-BP.
Además, el diario informó hace poco que servicios secretos británicos consideran el espionaje ruso en el Reino Unido como la tercera mayor amenaza potencial en el país después de la organización terrorista Al Qaeda y el programa atómico de Irán. Agentes rusos "inundaron" en los últimos años Gran Bretaña, agregó.
Las relaciones entre el Reino Unido y Rusia son tensas desde el asesinato del ex agente Alexander Litvinenko, quien murió por envenenamiento radiactivo en un hospital de Londres en noviembre de 2006.
Rusia se negó a extraditar a Andrei Lugovoi, el ex agente y conocido empresario que Londres cree está detrás del asesinato.
Este nuevo incidente sigue a un primer encuentro aparentemente frío entre el Presidente ruso, Dmitri Medvedev, y el primer ministro británico, Gordon Brown, en la reciente cumbre del G8 en Japón.