14 de abril de 2008
La votación se realiza bajo los términos de una desacreditada ley electoral, que muchos habitantes consideran ha provocado inestabilidad en el gobierno.

El multimillonario conservador Silvio Berlusconi.
Los italianos acudieron el domingo a votar en unas elecciones generales que podrían devolver al poder al multimillonario conservador Silvio Berlusconi, mientras el país experimenta una sensación de crisis y teme que ningún candidato será capaz de enderezarlo de nuevo.
Las casillas electorales en todo el país abrieron a las 8:00 horas de la mañana del domingo (hora local) y la votación de la primera jornada electoral de dos días terminará a las 10:00 horas de la noche (2000 GMT). Los comicios se reanudan el lunes lunes y cierran por la tarde temprano.
La votación se realiza bajo los términos de una desacreditada ley electoral, que muchos habitantes consideran ha provocado inestabilidad en el gobierno. Se lleva a cabo también en medio de preocupaciones de los italianos de una recesión económica y de una desilusión hacia una clase política que no ha podido resolver los problemas nacionales.
Una crisis en el sistema de recolección de basura ha dejado toneladas de desperdicios apiladas en las calles de Nápoles. Los esfuerzos por vender la deficitaria aerolínea nacional Alitalia están en vilo, tras una propuesta de Air FranceKLM que encontró la oposición de los sindicatos y de los poderes políticos.
Adicionalmente, las preocupaciones de sanidad sobre el queso mozzarella han dañado las exportaciones y golpeado a uno de los tesoros culinarios del país.
Berlusconi, de 71 años, quien busca su tercer mandato como primer ministro en los últimos 14 años, culpa al saliente gobierno de centroizquierda y promete ayudar a Italia en su recuperación. Pese a un mandato cuestionable de cinco años entre el 2001 y el 2006, Berlusconi dice que es la persona indicada para realizar la tarea.
Orbe