1 de julio de 2008
El hombre fuerte del régimen del ex presidente peruano es considerado un testigo clave en el proceso contra Fujimori.

El ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos exculpó al ex presidente peruano Alberto Fujimori de las violaciones a derechos humanos que se le imputan, pero justificó delitos "por razones de Estado", durante su esperada comparecencia como testigo clave en el juicio que se sigue al ex gobernante. "He venido para poder cumplir y esclarecer que el señor Fujimori no tiene ninguna responsabilidad de los hechos materia de este proceso", declaró el artífice de la red de corrupción más grande de la historia contemporánea peruana ante la Sala Penal Especial.
Contra todo pronóstico, ya que no se acogió al derecho a mantener silencio, el que fue la mano derecha de Fujimori rindió su testimonio en el histórico juicio al ex jefe de Estado, en lo que significó su primer encuentro ocho años después de la caída del régimen. Montesinos defendió a Fujimori en varias ocasiones sobre las acusaciones relativas a las matanzas perpetradas durante el régimen y también negó su participación en una hipotética guerra sucia.
Con un rotundo "sí" Montesinos respondió al fiscal supremo, José Peláez, cuando le preguntó si "¿quiere usted decir que por razones de Estado se pueden cometer delitos?, en alusión a un caso de interceptación telefónica en 1992.
Para justificar sus palabras, el ex asesor presidencial recordó que el gobierno del estadounidense Ronald Reagan armó a la contra nicaragüense para aplacar la revolución sandinista con "armas traídas de Irán". "Perú no es una isla y si la primera potencia en época de bipolaridad tomó esa decisión ¿por qué no lo podía tomar el Perú para solucionar el problema de Sendero Luminoso y el MRTA?", se preguntó. Montesisno insistió que las Fuerzas Armadas de su país nunca aplicaron una "guerra de baja intensidad".
Tras un tenso interrogatorio de cuatro horas, el ex asesor anunció que daba por concluida su comparecencia, lo que provocó un gran revuelo en la sala. En medio del caos, el presidente de la Sala Penal Especial, César San Martín, reconoció el derecho del testigo a no seguir testificando, aunque le reclamó que debía haber anunciado al inicio del juicio que su testimonio no iba a ser completo. "El tribunal asume las líneas generales del derecho de todo imputado, pero (...) muestra su disconformidad y malestar porque, señor Montesinos, usted, al decir que no iba a declarar determinado tiempo, ha generado un factor de sorpresa y desequilibrio en el tribunal", enfatizó.
El testimonio del ex asesor presidencial de inteligencia era el más esperado del proceso iniciado en diciembre pasado, tres meses después de que Fujimori fuera extraditado.
Fujimori es juzgado por dos delitos contra los derechos humanos: las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), así como por los secuestros de un periodista y un empresario tras el autogolpe de 1992.