30 de junio de 2008
El nivel de precipitaciones menor al promedio anual y los altos niveles de vegetación seca, probablemente deriven en un verano largo y muy cálido en el norte del estado, según señaló el Servicio Forestal.

Los bomberos avanzaban lentamente en su combate contra los miles de focos de incendios forestales a lo largo del norte de California. Sin embargo, los meteorólogos no esperan que cesen pronto las condiciones propicias para la extensión del fuego.
De acuerdo a la Oficina de Servicios de Emergencia en el estado, no se habían producido nuevos incendios importantes el domingo por la mañana y los bomberos estaban cerca de rodear algunos de los fuegos más grandes.
Sin embargo, una "advertencia de bandera roja" -lo que significa el máximo peligro de incendio- aún está vigente para el norte de California hasta las 5 de la madrugada del lunes. Y se espera que el problema persista a lo largo de los próximos días y meses.
Los meteorólogos pronosticaron otras tormentas eléctricas para estos días, similares a las que provocaron centenares de incendios hace una semana.
La oficina de emergencias indicó que los incendios han calcinado más de 1.440 kilómetros cuadrados y han devorado más de 50 edificios. Mientras tanto, un informe del Servicio Forestal federal señaló que el clima estaría aún más seco y cálido a medida que la temporada de incendios se acerca a su clímax tradicional a fines de julio y en agosto.
El nivel de precipitaciones menor al promedio anual y los niveles récord de vegetación seca probablemente deriven en un verano largo y muy cálido en el norte de California, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Forestal para el estado difundido la semana pasada.
Podría llevarse semanas o meses controlar los incendios actuales, señaló el informe.
Esos incendios fueron desatados en su mayoría por tormentas eléctricas inusualmente intensas para estas fechas. Pero en el verano podrían ser incluso más fuertes, señaló el Servicio Forestal.
"Con frecuencia, las tormentas de relámpagos más extendidas y/o graves se producen a fines de julio o en agosto, y no tenemos razones para esperar que no ocurrirá así", señaló el informe de la agencia.
Las oficinas distritales de medición de la calidad de aire, desde Bakersfield hasta Redding, emitieron recomendaciones de salud durante el fin de semana, exhortando a los habitantes a permanecer bajo techo para evitar exponerse al aire lleno de humo.