27 de junio de 2008
Los 34 países miembro del organismo expresaron su "preocupación por las leyes y medidas adoptadas por algunos estados".
La Organización de los Estados Americanos (OEA) enviará a la Unión Europea (UE) una misión de alto nivel para "obtener información y discutir sobre las implicancias" de la Directiva de Retorno de Inmigrantes irregulares del bloque comunitario, aprobada el 18 de junio por el Parlamento Europeo.
En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA fue aprobada hoy una resolución que encarga al secretario general José Miguel Insulza acompañar al grupo de enviados a la UE.
Además, encomienda a la misión de alto nivel "buscar soluciones prácticas a través del diálogo a las inquietudes expresadas por algunos estados miembros con respecto a dicha Directiva". Al regreso de Europa, Insulza deberá informar los resultados del viaje al Consejo Permanente de la OEA.
La Directiva de Retorno de Inmigrantes irregulares, aprobada por el Parlamento Europeo, establece que los extranjeros ilegales pueden ser retenidos hasta un período máximo de 18 meses mientras se tramita su repatriación.
Los 34 países miembro de la OEA expresaron en el documento presentado por el Grupo de países miembros de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) en base a una propuesta del Perú, su "preocupación por las leyes y medidas adoptadas por algunos estados que pueden restringir los derechos humanos y libertades fundamentales de los migrantes".
Asimismo recordaron que los países "deben cumplir con sus obligaciones de conformidad con el derecho internacional, incluyendo el derecho internacional de los derechos humanos, con el fin de garantizar el pleno respeto de los derechos humanos de los migrantes".
Tras la aprobación de la resolución, Insulza señaló que para las Américas el tema migratorio es "un tema muy sensible", que no puede ser abordado únicamente desde un punto de vista jurídico o policial.
"Tenemos que reconocer que en un período de globalización como el que hoy día vivimos, éste es un tema esencialmente económico y social, porque la gente va donde están los empleos; y éste es un fenómeno natural que no lo vamos a interrumpir ni lo vamos a eliminar sobre la base de puras acciones coercitivas".
Asimismo, dijo que espera que pueda haber un diálogo entre Europa y América Latina y el Caribe, ya que la única forma de regular los flujos migratorios es "sobre la base de la cooperación, del diálogo franco y de un enfoque multilateral".