16 de junio de 2008
De acuerdo al diario británico The Times, algunos miembros más conservadores de la congregación se sienten traicionados por la decisión.

Alrededor de 500 sacerdotes pertenecientes a la Iglesia Anglicana amenazaron con abandonar la congregación ante la posibilidad de que se ordenen mujeres obispos, según informó el diario británico The Times.
La polémica propuesta será debatida el próximo mes, aunque ya fue aprobada en un cónclave anterior por un estrecho margen sin ofrecerles las mismas garantías legales que a los prelados. Las diócesis que nombren a una mujer como líder, podrán firmar un código de prácticas voluntario, el cual permite a quienese se opongan a la ordenación de mujeres a actuar libremente, sin ir contra su conciencia.
El conocido periódico, señaló que algunos miembros más conservadores de la Iglesia Anglicana se sienten traicionados por la decisión de ordenar muejres obispos. Incluso, algunos clérigos estarían siendo asesorados legalmnete para revisar la posibilidad de demandar a la congregación por desestimarlos. En 1992, se ordenaron las primeras mujeres sacerdotisas.
Por su parte, el arzobispo de Canterbury y primado anglicano, Rowan Williams, junto al de York, John Sentamu, estarían intentando que la Iglesia no traicione a su ala tradicional católica, pese a que ambos apoyan la consagración de mujeres.
Si el sínodo apoya la propuesta, las primeras mujeres obispos accederían al cargo en cinco años después de un largo proceso. Tras su aprobación en el congreso, la nueva legislación deberá ser aprobada por las parroquias, diaconatos y diócesis, luego llegaría al Comité Eclesiástico y finalmente a las cámaras de los Lores y Comunes. Las mujeres con más posibilidades se dar el histórico paso son, según el periódico, Lucy Winkett, de la catedral londinense de San Pablo, y June Osborne, diaconisa de Salisbury, y Vivienne Faull, diaconisa de Leicester.