11 de abril de 2008
El líder venezolano solidarizó con su homólogo ecuatoriano quien denunció la posibilidad de que militares de su país entregaran información a sus colegas norteamericanos y colombianos.
El Presidente venezolano, Hugo Chávez, solidarizó con su homólogo ecuatoriano Rafael Correa, quien denunció la posibilidad de que militares de su país hayan entregado información de inteligencia a sus colegas norteamericanos y colombianos.
A raíz de las expresiones de Correa, tanto el ministro de Defensa como cuatro generales de las Fuerzas Armadas dejaron vacantes sus puestos.
Chávez expresó su "solidaridad" con el "digno y valiente" Correa y con el "pueblo ecuatoriano", el cual, a su juicio, igual que el venezolano son "atacados" por el imperialismo debido a que han decidido "ser libres". "Precisamente Correa lo denunciaba, militares ecuatorianos pasándole información a militares colombianos y a militares norteamericanos para la operación contra aquel campamento donde fueron masacrados un grupo de señores, de ciudadanos", subrayó, en un acto oficial en Caracas.
Correa reemplazó a Wellington Sandoval como ministro de Defensa por los fallos en el proceso de información respecto a la crisis con Colombia, desatada por la operación militar que ese país lanzó contra un campamento de la guerrilla de las Farc en Ecuador y que llevó a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá.
Javier Ponce, hasta ahora secretario particular de Correa, tomó posesión como nuevo titular de Defensa.
Tras la salida de Sandoval, el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador, general Héctor Camacho, y el comandante del Ejército, general Guillermo Vásconez, pusieron sus cargos a disposición del Presidente ecuatoriano.
Camacho, junto a los comandantes de las tres fuerzas, había solicitado una audiencia a Correa para analizar de forma "frontal y transparente", las denuncias sobre la presencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU. en el servicio secreto ecuatoriano.
Chávez aseguró que Correa actuó con "coraje" y advirtió que "nadie puede chantajear a un Presidente cuando ocupa su puesto apoyado por la mayoría y no por acuerdos con la oligarquía".
Además, dijo que el mandatario de Bolivia, Evo Morales, está "dando la batalla" para "liberar" a su pueblo.
Chávez hizo sus declaraciones en el marco de la inauguración de la exposición en honor del líder revolucionario mexicano, Emiliano Zapata, en la que se encontraban presentes la hija del dirigente agrario, Ana María Zapata, y los nietos de aquél, Margarita Zapata, Martha Manrique Zapata y Manuel Manrique Zapata.
Ansa