11 de abril de 2008
Al menos 50 personas habrían sido enterradas en una zona rural del suroeste del país. Para ubicar la fosa, las autoridadas están siendo guiadas por ex paramilitares.
Las autoridades colombianas están buscando en una zona rural del suroeste del país unas fosas donde los grupos paramilitares de ultraderecha enterraron a por lo menos 50 de sus víctimas, según reportes de prensa.
La búsqueda empezó hace algunos días y para ello las autoridades han contado con la colaboración de dos ex integrantes de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que se acogieron al proceso de negociaciones con el gobierno.
Tras varias horas de trabajo, una comisión formada por la Fiscalía General, el Ejército y el servicio secreto encontró ayer los restos de seis personas que habían sido enterradas en un sector rural de la ciudad de Palmira, en el departamento de Valle del Cauca.
Esas personas fueron asesinadas a comienzos de esta década por el llamado "Bloque Calima" de las AUC.
Las autoridades fueron guiadas por Elkin Casarrubia, alias "El Cura", y Rafael Villadiego, "El Golero", quienes salieron de una cárcel de la ciudad de Medellín para colaborar en la ubicación de las fosas, según el diario "El País" de Cali.
Casi todos los restos hallados en la primera fase de la búsqueda estaban decapitados y desmembrados, una práctica común en las masacres cometidas por los paramilitares.
Según los ex integrantes de las AUC, en esa misma zona están sepultadas al menos otras 50 víctimas del "Bloque Calima", por lo que la búsqueda se mantendrá.
El director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, servicio secreto) en Valle del Cauca, José Mahecha, dijo que los restos se encontrarían en cerca de 20 fosas.
Un equipo de antropólogos, odontólogos y médicos forenses se encargará de identificar los restos óseos.
Casarrubia aseguró que las personas sepultadas en el lugar eran miembros de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) muertos en combates, así como informantes de los grupos rebeldes que supuestamente actuaban en contra de los paramilitares.
Las AUC desmovilizaron a poco más de 31.000 miembros en las negociaciones con el gobierno, entre 2003 y 2006, en tanto que varios de sus principales jefes están presos y son procesados.
DPA