9 de junio de 2008
El referendo fue convocado como una opción para resolver la crisis política que vive Bolivia.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, se mostró hoy seguro de ser ratificado el próximo 10 de agosto en el referendo revocatorio sobre su mandato y pidió a los gobernadores opositores no "boicotear" ese proceso que también someterá a consulta esos cargos.
Morales se refirió al asunto durante un discurso pronunciado ante un grupo de campesinos en la provincia Zudañez, en el departamento sureño de Chuquisaca, donde entregó ambulancias donadas por el gobierno de España y repartió títulos de propiedad sobre tierras.
Morales visitó la región para realizar esas actividades que hace dos semanas habían sido suspendidas en la ciudad de Sucre, capital de Chuquisaca, por las violentas protestas que entonces desataron en su contra grupos opositores urbanos.
Sobre la consulta del 10 de agosto, el mandatario cree que se revocará el mandato de algunos prefectos (gobernadores), pero que, en su caso, "de seguro" la población lo ratificará en el cargo para continuar con sus reformas que calificó de "irreversibles".
Acusó a los prefectos opositores, que son seis de los nueve que tiene el país, de no querer someterse al referendo y de tratar "de boicotear" el proceso buscando la renuncia de los miembros de las Cortes Departamentales Electorales.
"Quiero decirles a algunos prefectos que están boicoteando, que no tengan miedo al pueblo, que el mejor tribunal es el pueblo y que el pueblo nos juzgue con su voto", sostuvo el gobernante indígena.
El referendo fue convocado como una opción para resolver la crisis política que vive Bolivia por el enfrentamiento del mandatario y su proyecto de nueva Constitución contra la oposición y los procesos autonomistas de cuatro regiones del país.