5 de junio de 2008
Lo hizo para poder seguir cobrando la jubilación de la mujer.
Un rumano vivió tres años con el cadáver de su madre en un edificio de departamentos de Cluj, en Rumania, de la cual no había informado su muerte para cobrar su jubilación, informó la agencia rumana Mediafax.
La mujer murió en 2005 a los 80 años, pero el hombre continúo yendo al correo para cobrar la jubilación de 1.800 lei (US$ 700), una suma bastante alta para parámetros rumanos.
Según informó la agencia, el hombre se presentó solo ante la policía. Antes, un vecino había alarmado a las autoridades sanitarias por el olor que despedía el cadáver.
Actualmente, el hombre está siendo analizado por sicólogos, quienes determinarán el estado de su salud mental. Además, médicos forenses están examinando el cuerpo de la mujer.