9 de abril de 2008
La máxima instancia judicial de Gran Bretaña rechazó un recurso que pretendía obligar al gobierno a realizar una investigación sobre la intervención armada en el país árabe.

Soldado británico en Irak
Un comité de nueve jueces lores, la máxima instancia judicial de Gran Bretaña, rechazó un recurso legal que buscaba forzar al gobierno a lanzar una investigación judicial independiente por su participación en la guerra de Irak.
Los abogados de las madres de dos soldados británicos muertos en ese conflicto argumentaban que el gobierno de Tony Blair violó su responsabilidad para con los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas al no certificar por adelantado que la invasión iraquí fue legal y justificada.
En febrero pasado, el abogado Rabinder Singh, representante a las madres, dijo que el gobierno "tenía una responsabilidad que le debía a los soldados". "Ellos pusieron sus vidas en peligro porque el Estado se los demandaba. Pero el gobierno nunca buscó la legalidad del conflicto", subrayó.
La demanda fue presentada por Beverley Clarke y Rose Gentle contra el actual primer ministro, Gordon Brown; el ministro de Defensa, Des Browne, y la Fiscal General, la baronesa Patricia Scotland.
Las madres de los soldados desafiaron una sentencia de la Corte de Apelaciones, que en diciembre de 2006 concluyó que el gobierno no estaba obligado a lanzar una investigación independiente por la guerra iraquí.
El grupo considera que dicho veredicto contraviene el artículo 2 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
Según Singh, quedó claro por una gran cantidad de evidencia legal que recibió el gobierno desde la Cancillería que la invasión no fue legal debido a que faltó una segunda resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tras la resolución 1441 aprobada el 8 de noviembre de 2002.
Sin embargo, ahora los jueces lores rechazaron ese recurso.
Ansa