27 de mayo de 2008
El diario neoyorquino arremetió contra Bush por su posición frente a la aprobación de una reforma de la ley que incentiva a los soldados a estudiar.
La Casa Blanca acusó hoy al diario New York Times de distorsionar la realidad en un editorial en el que aseguraron que el presidente de EE.UU., George W. Bush, se opone a una reforma de la ley de beneficios educativos para soldados.
La controversia frente a la modificación de la ley G.I. Bill gira en torno a un posible incremento del abandono de militares en activo en busca de una educación superior si se mejoran las condiciones económicas del programa de ayuda.
En un editorial publicado hoy, el prestigioso diario neoyorquino arremetió contra Bush por su posición frente a la aprobación de una reforma de esa la ley que incentiva a los soldados a estudiar.
"El presidente Bush se opone a una nueva G.I. Bill. Le preocupa que si se mejora y se amplía la vía tradicional que permite a los miembros de servicio ir a la universidad de cara a las generación posteriores al 11 de septiembre, demasiada gente se aprovechará de ella", dice la dirección del medio.
"Una vez más, la mesa editorial del New York Times no deja que los hechos se interpongan a la hora de expresar sus virulentas opiniones, sin importar lo engañosas que puedan ser", sentenció en un comunicado el gabinete de prensa de la Casa Blanca.
Desde la sede presidencial se reafirmó el compromiso de Bush con los militares y su predisposición para apoyar la modificación de esa ley, aunque no en los términos de la propuesta que parece contar con un mayor apoyo en el Congreso y el Senado y por la que aboga el New York Times.
Este periódico manifestó su temor a que el presidente de EEUU vete la reforma promovida por el senador demócrata Jim Webb, que cuenta con el apoyo de miembros de los dos partidos, que implicaría un coste de US$52.000 millones en 10 años y sería una fuerte motivación para que los soldados cambiasen el fusil por los libros.
"Este editorial no podría estar más alejado de la verdad sobre el liderazgo del presidente en este tema", manifestó la Casa Blanca, que indicó que el departamento de Defensa está preocupado por que esa propuesta no recoge la posibilidad de transferir ese derecho y impactará "negativamente en la retención de soldados".
"El presidente apoya específicamente la ampliación de la G.I.Bill propuesta por los senadores Graham, Burr, y McCain", reza el comunicado.
Para el New York Times, la postura de Bush y del candidato republicano a la Casa Blanca John McCain respondió al interés de ambos en que los beneficios para los miembros de servicio "sean suficientemente mediocres para que los soldados continúen con el uniforme puesto".