23 de mayo de 2008
El número confirmado de muertos subió a 51.151 así como el de desaparecidos se cifró en 29.328, además de los 300.000 heridos.

El gobierno chino afirmó que el número de muertos y desaparecidos por el terremoto de la semana pasada subió a más de 80.000, al tiempo que el gobierno pidió millones de tiendas de campañas para albergar a los sobrevivientes desamparados.
El número confirmado de muertos subió a 51.151, informó el portavoz del gabinete, Guo Weimin, a la vez que cifró en 29.328 los desaparecidos y en cerca de 300.000 los heridos del terremoto que el 12 de mayo sacudió a la provincia de Sichuán. Además, informó que en las últimas 24 horas no se han reportado descubrimientos de sobrevivientes.
El desastre dejó además unos 5 millones de desamparados, y destruyó edificios y escuelas en remotas ciudades y aldeas cerca del epicentro. En ciudades mayores, manzanas completas de edificios de apartamento quedaron completamente derrumbadas o quedaron en condiciones demasiado peligrosas.
"Necesitamos 3,3 millones de tiendas de campaña", dijo el vocero de la cancillería Qin Gang, quien reiteró un pedido de ayuda internacional del gobierno. Qin dijo que 400.000 tiendas de campaña habían sido entregadas ya a las víctimas. "Esperamos y deseamos ayuda internacional en ese terreno. Esperamos que la comunidad internacional pueda dar prioridad a la entrega de tiendas de campaña", aseguró a la prensa.
Una semana después del terremoto, China celebró tres días de luto por las víctimas, mientras continúan las labores de rescate. El terremoto provocó también más de 4.000 huérfanos, aunque las autoridades dicen que aún tardarán en definir el número exacto de niños que perdieron a sus padres porque aún hay muchos desaparecidos.
Centenas de chinos manifestaron su intención de adoptar un niño, pero las autoridades informaron que las adopciones sólo empezarán después de que el área afectada esté completamente revisada. "Hemos recibido muchos pedidos de adopción pero aún es temprano para iniciar el proceso", dijo Wang Jun, responsable de la Fundación de Ayuda a la Pobreza, que está liderando las ayudas a los huérfanos en la ciudad de Deyang, una de las más afectadas por el terremoto.
Antes de iniciar los procesos de adopción, las autoridades intentan reunir a los niños con sus padres. Los periódicos locales han publicado las fotos de los huérfanos, pidiendo ayuda a los lectores para encontrara a sus familias.