8 de noviembre de 2008
Luego que la Mandataria desistiera ir a la inauguración del memorial a Jaime Guzmán.

La reconsideración de la Presidenta Michelle Bachelet con respecto a su asistencia a la inauguración del memorial del asesinado senador, y fundador de la UDI, Jaime Guzmán, organizado por el gremialismo, ha suscitado las más diversas reacciones en el mundo político. En esta línea, el senador UDI Jorge Arancibia lamentó la decisión de la mandataria y sostuvo que "esta reconsideración habla de su corazón rojo".
El parlamentario afirmó que la actitud de Bachelet no cumple con el lema de "la Presidenta de todos los chilenos" y "no tiende a la unidad".
"Ella ya había anunciado su presencia, y esta reconsideración habla de ese lado del corazón rojo que tiene, y que es sensible a las demandas de ese sector más polarizado de la sociedad", argumentó el legislador.
Arancibia planteó que "el tema fundamental es que se debe considerar que la Presidenta o Presidente de la República es de todos los chilenos, y tiene que seguir un protocolo que busque o tienda a la unidad, y no desarrollar actos que vayan en contra de eso".
No obstante, el parlamentario aseveró tajantemente que "el error de la Presidenta es resultado de las influencias de su polarizado entorno y también de ella misma".
Finalmente, admitió que la decisión de la jefa de Estado de no asistir deja un "duro sentimiento hacia ella".
"El sentimiento nuestro, a partir de esta reconsideración, es muy duro hacia su persona, y más de lo que teníamos antes. Reconocemos las debilidades y falencias de ella, y que han caracterizado a su Gobierno, además una parcialidad atroz y un accionar solamente inspirado en sus orígenes, y por lo tanto lamentable", puntualizó Arancibia.