25 de abril de 2008
Gonzalo Zúñiga dice que tras su salida de la institución sufrió persecución. "Me hicieron seguimiento, me intervinieron el teléfono".
En noviembre del año pasado, el ex sargento de carabineros Gonzalo Zúñiga fue llamado a la oficina del entonces jefe de la escolta presidencial, comandante Aldo Vidal, para ser reprendido por "comentar" el desembolso de 800 pesos que tuvo que realizar el personal para pagar la ceremonia de ascenso de Vidal.
Esa fue una de las aristas que gatillaron finalmente la renuncia de Aldo Vidal a su cargo ante el general director de la institución José Alejandro Bernales.
Zúñiga, quien conversó con La Tercera.com, dice estar tranquilo pero no esconde su molestia al analizar las declaraciones del teniente coronel tras su salida.
"Manifestar que cuenta con el apoyo de la Presidenta es anticiparse, porque la Presidenta no creo que apoye situaciones irregulares. Manifestar que le agradecen por la gestión realizada... yo creo que si es buena la gestión se debe al personal que tiene bajo su mando".
Zúñiga reconoce que no esperaba la salida de Vidal, pero estima que se debe en parte a la renuncia de la subsecretaria de Transportes "y al comentario del ministro (Francisco) Vidal que fue sensato, respecto a que los vehículos fiscales son para ser utilizados en tareas fiscales". Precisamente el alejamiento del jefe de la escolta presidencial se debe a que la Contraloría confirmó el uso indebido por parte del oficial de un vehículo fiscal.
A Zúñiga le indigna además la postura que adoptó el general Bernales: "Lo veo con una arrogancia y prepotencia y cero apoyo para uno, eso es lo que a uno le da más rabia" dijo, asegurando que no espera "nada de él. El jamás se va a dignar a hablar con un sargento".
PERSEGUIDO
El ex sargento denunció las irregularidades en enero de este año en tribunales. Previamente había presentado su renuncia a la institución el 19 de diciembre tras una serie de "presiones" para acallar las anomalías administrativas.
Sin embargo, relata que fue perseguido y que investigaron su círculo más cercano. "Tuve que cortarme el pelo al cero, usar peluca, tuve que caracterizarme porque me hicieron seguimiento, me intervinieron el teléfono, fueron a la casa de mi hermana, averiguaron quiénes eran mis abogados. Esto fue en enero" dijo.
GESTO DE BACHELET
Zúñiga estuvo 5 años en el Gope y luego se le asignó la protección del Ex Presidente Eduardo Frei. Además, postuló a dos misiones en el ex extranjero (Haití y Bosnia) y estudió inglés y francés. Sirvió al ex Presidente Lagos y durante todo el 2007 a la actual Mandataria. Tras lo sucedido espera que el gobierno haga un gesto, especialmente la Presidenta.
"Me gustaría un gesto de la Presidenta, poder conversar con ella porque yo serví a ella, y también a dos ex Presidentes de la República. Mis hijos me preguntaron, ¿la Presidenta no te dijo nada papá?, ¿cómo va a permitir esto la Presidenta papá?. Es un gesto a mis hijos", precisó.