27 de octubre de 2008
El dirigente social Luis Plaza puso término a una sucesión de triunfos del senador Guido Girardi y su familia iniciados en 1990: tres veces fue diputado y permitió el doblaje de la Concertación; su hermana es la alcaldesa de la comuna y su padre lo sucedió en el distrito.

Aún no eran las 18 horas de ayer cuando el senador Guido Girardi llamó al candidato de RN a la alcaldía de Cerro Navia, Luis Plaza, y reconoció su triunfo. El microempresario -de 57 años y perfil popular- logró arrebatar al ex ministro Alvaro García -candidato oficialista- el reducto municipal que desde 1990 está en manos de la Concertación y que, hasta ayer, era considerado un nicho invencible del senador PPD.
La derrota de García se transformó en un hecho emblemático para el oficialismo y uno de los triunfos más celebrados de la Alianza y, en especial, de Sebastián Piñera. El abanderado presidencial de RN visitó tres veces en el último mes de campaña de Cerro Navia para apuntalar a Plaza. Aún más, la comuna fue elegida para cerrar la campaña municipal de RN.
Al ex ministro de Economía no le sirvió que la Concertación- advertida de su cerrada disputa con la carta RN- se desplegara en terreno a su favor: desde el ex Presidente Ricardo Lagos hasta el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, participaron en actividades en su respaldo.
Plaza se impuso con el 51,78% de los votos frente al 39,9% logrado por García. Ayer el dueño de un negocio que vende resortes para vehículos pesados llegó a votar con pulseras con santitos, una biblia de bolsillo y una estampita del Padre Hurtado, todos regalos de sus adherentes. También lucía el cuello ortopédico, resultado de una agresión que sufrió en plena campaña.
El tibio recibimiento que tuvo García cuando llegó a votar a Cerro Navia, en tanto, fue un preludio de su derrota: asistentes le exigieron hacer la fila y algunos, en voz alta, preguntaban por qué votaba ahí si era de Las Condes.
El fracaso del ex ministro, en todo caso, comenzó a evaluarse ya en las últimas dos semanas de campaña, y en un intento que resultó fallido la alcaldesa Girardi envió una carta personalizada a cada vecino pidiéndole que apoyara al ex ministro de Lagos.
Plaza -un conocido dirigente social vinculado a los enfermos catastróficos- puso término a una sucesión de éxitos electorales de Guido Girardi y su familia iniciados en 1990. En las tres elecciones en que se presentó como diputado la alta votación de Girardi (promedió 55%) permitió el doblaje de la Concertación, prominencia que ha sido capaz de traspasar a su hermana, actual alcaldesa de la comuna, y a su padre, quien lo sucedió en el distrito.
Ayer, las recriminaciones a una candidatura improvisada -luego de que Cristina Girardi desechara ir a la reelección- y a un perfil ajeno a la comuna se escucharon con fuerza en el oficialismo. Otros, en tanto, también apuntaron al desgaste electoral de Girardi, vinculado a varios escándalos en los últimos años.
"Es un veredicto democrático lo que ocurrió, lo tomo como es. Durante la campaña percibí mucha frustración y desencanto por parte de la gente y creo que eso es lo que ganó", señaló García cerca de las 19.30, cuando en su comando sólo quedaban una veintena de personas, entre ellas el senador Girardi y su hermana alcaldesa. A esa hora, por fuera de la sede del ex ministro pasó una de las caravanas que comenzó a recorrer la comuna para celebrar la victoria de Plaza. Este último celebró su triunfo arriba de una carreta y escoltado por cuatro adherentes a caballo. "Atrás de este hombre hay 25 años de trabajo que hoy fueron coronados con este gran gesto de la comunidad. Y no les voy a fallar", señaló.