27 de octubre de 2008
Luego de 16 años, la DC dejó de ser el partido más grande del país a nivel municipal. En cambio, perdió más de 300 mil votos, 42 alcaldes y obtuvo el 13,9%, cifra que ni siquiera los más pesimistas manejaban.

"¡Que se venga! ¡Hay que decirle que se venga ya!", decía a viva voz un grupo de asesores de Soledad Alvear cerca de las 18 horas. A esa altura, la senadora se encontraba en su residencia, en Ñuñoa, y en la sede de la DC proyectaban la dramática caída electoral que confirmaría horas más tarde el Ministerio del Interior: el partido perdió más de 300 mil electores y dejó de ser el más grande del país, sitial que ocupaba desde 1992.
La colectividad obtuvo el 13,98% a nivel país (sin incluir el 1,47% de los independientes del pacto), descendiendo más de seis puntos porcentuales respecto del 20,3% de 2004. Perdió, además, 42 comunas a través de todo el país. El resultado superó todos los pronósticos. Ni siquiera el demoledor informe que el asesor presidencial en temas electorales Víctor Maldonado le entregó a Alver en septiembre -en una reducida reunión- estaba en esos rangos. Tampoco los que su esposo, Gutenberg Martínez, le anunció el viernes a los ex timoneles DC.
A la de Jaime Ravinet en Santiago se sumaban otras bajas que nunca estuvieron entre sus planes, como la de Aldo Cornejo en Valparaíso, un bastión que mantenían desde 1992. Otras apuestas, como las de Francisca Zaldívar, en Recoleta, eran arrasadas por los candidatos de la Alianza.
El pesimismo era total. Alameda 1460 era el epicentro del peregrinaje de ministros y dirigentes históricos. "Hay que escuchar la voz de la ciudadanía", les dijo Alvear con un infome en sus manos, 20 minutos antes del primer cómputo. Entonces culpó a las dos listas de concejales, la indisciplina, los errores del gobierno y la merma del PRI, tras la expulsión de Adolfo Zaldívar. Martínez se mantuvo en silencio.
Tras los resultados, Alvear quedó en una debilitada posición para mantener a firme su itinerario: vencer a Eduardo Frei en las elecciones internas del 14 de diciembre. En el círculo de la senadora, de hecho, señalan que los resultados la dejaron con un pie afuera de la presidencial. Por cuatro motivos. 1) Los últimos sondeos la instalan en el 2% tras una sostenida baja. 2) El desgaste que provocará su disputa con Frei. 3) Como presidenta del partido, es la cara de la derrota. 4) El bloque PS-PPD-PRSD casi duplicó en votos a la DC, dañando su capacidad negociadora.
En el alvearismo creen que los resultados también perjudican a Frei, en la medida que la tesis de un candidato DC sí o sí es inviable. Así, la senadora buscará contener al ex presidente, apostando a mantener los comicios internos y apoyándose en la estructura partidaria, afín a ella. Hoy evaluará sus pasos junto a la mesa y mañana encabezará un concejo nacional.
Petición de renuncia
Luego de regresar de la X Región, donde votó, Frei se trasladó a la Fundación Frei Montalva, donde se reunió con su equipo a evaluar el resultado. El escenario no es del todo favorable para el ex presidente, quien apostó por una derrota -que le permitiera imponerse a Alvear-, y no una crisis.
Si bien no anunciarán decisiones en lo inmediato, el freísmo ya adoptó una definición: encauzar la derrota a una junta nacional para el próximo mes, donde pedirán la renuncia de Alvear a la mesa y desechar las elecciones internas. Frei habló anoche de una "derrota muy profunda" y llamó a "asumir las responsabilidades". Lo hizo luego de saludar fríamente a Alvear en La Moneda y mientras la generación de los 80 celebraba el triunfo de Claudio Orrego y Alberto Undurraga.
