27 de octubre de 2008
Tras sostener que el resultado reimpulsa su campaña, el empresario pretende convencer cuanto antes al gremialismo y los desencantados de la Concertación que se sumen a él, quien lleva una cómoda ventaja en las encuestas.

"Siento que hoy día los chilenos y chilenas se han pronunciado en forma clara: los chilenos quieren un cambio". Contento, pero ansioso, Sebastián Piñera resumió así su parecer, luego de que el gobierno entregara el primer cómputo oficial y se confirmaran victorias emblemáticas de la Alianza en Santiago, Cerro Navia y Valparaíso.
Poco antes de las 20 horas, el empresario subió al piso 19 de su edificio en Apoquindo 3000, donde había apostado a la prensa e invitó a los medios a ver juntos el anuncio de Felipe Harboe. Tras los dichos del subsecretario y antes de partir a RN y luego a la Municipalidad de Santiago, Piñera destacó los triunfos opositores en capitales regionales, reconoció la derrota en votos de concejales y aseguró que el resultado -donde la Alianza sumó 40 nuevas alcaldías y RN quedó como el partido más votado del país- es un nuevo impulso a su campaña.
El día terminó para Piñera mejor de como había comenzado. Porque apenas llegó a votar, a eso de las 11, al Liceo Cervantes, enfrentó contramanifestaciones, contenidas por los adherentes que lo acompañaron en el proceso de votación, que no le tomó más de 20 minutos. "Hay gente que se organiza para producir manifestaciones, pero es algo que es parte de la vida. Los que no tienen ideas tienen que recurrir a la violencia", dijo.
Luego fue a ver a su nieto, acompañó a votar a su esposa, Cecilia Morel, y tras un almuerzo privado se recluyó en sus oficinas, donde estuvo con Rodrigo Hinzpeter, Andrés Allamand y Cristián Monckeberg.
Comienza la presión
Tras el resultado, Piñera inicia un complejo desafío en su carrera a La Moneda: lograr el apoyo de la UDI y del PRI. Para ello, su entorno iniciará una ronda privada de contactos con representantes de esas tiendas. La idea, dice un asesor piñerista, es que el empresario disminuya su exposición pública tras un período bastante intenso, para evitar un desgaste. Por ello, quien asumirá un rol clave en las conversaciones será su ex generalísimo, Rodrigo Hinzpeter.
El empresario se abocará a tender puentes con la tienda de Zaldívar, quien no lo apoya y que tras los resultados de ayer queda mejor perfilado para promover su propia candidatura. Al respecto, ayer, Piñera dijo que "convoco, más que a las directivas, a la gente. Muchos independientes y sectores del PRI ya nos están apoyando".
Piñera trabaja en un "documento fundacional". Según fuentes cercanas al empresario, el texto aún está en una etapa muy previa y una de las medidas a la que se abocarán es reunir a líderes representativos de los partidos que darían forma a la nueva coalición, para que las mismas colectividades "convoquen" a su gente.
Respecto de los plazos, al menos con el PRI no habría resultados antes de abril, pues creen que Zaldívar intentará ver si prende su opción o si buscará una alianza con Eduardo Frei.
En cuanto a la UDI, cercanos a Piñera dicen que públicamente "respetarán" los plazos y evitarán presiones, pero la idea es comenzar ahora la operación para asegurar su respaldo. "Voy a respetar los plazos y tiempos que los partidos quieran darse, pero yo sigo trabajando y aspiro a encabezar una coalición más amplia que la Alianza", insistió ayer Piñera.
Discusión en la UDI
Conseguir rápido el apoyo del gremialismo le será difícil. Ya en los días previos en Suecia 286 se articulaba un discurso para hacer frente a que RN los superara en votación nacional. Fuentes de la tienda decían que se destacaría que "lo que más importa es el número de alcaldes y, en particular, de parlamentarios". Tras los resultados, el vocero de la UDI, Víctor Pérez, dijo que la tienda se quedó con las alcaldías más grandes del país y que si bajo los municipios de RN hay 1.185.215 electores, los alcaldes gremialistas gobiernan a 1.919.214 inscritos.
Asimismo, el haber obtenido triunfos en comunas emblemáticas -Valparaíso, Santiago, Concepción- deja a la UDI en una posición "más sólida" y justifica la decisión de "no definir nada antes de abril", según repetían ayer en la sede gremialista.
Otro tema que repitieron ayer con insistencia fue que Piñera "no le sumó un solo voto al sector" a nivel de concejales. Esto, porque mientras en 2004 la UDI y RN sumaron 33,9%, ahora obtienen 31,24%. "Eso indica que los desencantados no se van con Piñera y que la Alianza suma más con dos candidatos", dice un gremialista.
La idea de llevar candidato propio quedó prácticamente definida el viernes pasado. Según reveló ayer Pablo Longueira, ese día almorzaron juntos un grupo de líderes de la UDI -Jovino Novoa, Andrés Chadwick, Juan Antonio Coloma, Víctor Pérez y Joaquín Lavín- y habrían acordado que si a la tienda le iba bien en la municipal, debía levantar una alternativa. "Todos los que recorrimos el país tenemos claro que la gente lo único que nos pedía era levantar un candidato", dijo el ayer senador, quien agregó que el hecho de que la UDI haya obtenido estos resultados sin contar con un abanderado propio, demuestra la "fuerza electoral" del partido.
El tema sería zanjado en un Consejo Directivo Ampliado, al que el timonel, Coloma, debería convocar próximamente. Allí se confrontarán las dos posiciones que conviven en la UDI: quienes apuestan por la vía propia y los que asumen que la opción es Piñera y que lo que se debe hacer es empezar a negociar desde ahora una buena plantilla parlamentaria y de cupos en un eventual gobierno.