27 de octubre de 2008
El edil electo aludió a su compleja nominación como candidato de la Alianza: "Cuando muchos no creían en mí, yo creía. Y demostré que Zalaquett puede".

A las 8 de la mañana de ayer, Pablo Zalaquett recibió una llamada de Sebastián Piñera. El abanderado RN le deseó suerte en las elecciones y con optimismo le aseguró: "Nos vemos en la noche en la municipalidad, para celebrar el triunfo".
Horas más tarde, las palabras de Piñera se cumplían. Pasadas las 21 horas, Zalaquett se asomaba al balcón de la sede edilicia de Santiago como nuevo alcalde electo de esa comuna. A su lado estaban Piñera, el timonel UDI, Juan Antonio Coloma, y el ex alcalde por Santiago Joaquín Lavín.
La celebración, sin embargo, había empezado unas horas antes, en la sede la UDI en calle Suecia. Hasta allí había llegado el derrotado candidato DC al municipio, Jaime Ravinet, para saludar a su contrincante.
El entusiasmo gremialista, además, tenía un claro aliciente: pese a que se pronosticó un estrecho resultado, Zalaquett había logrado una amplia mayoría y la diferencia fue de 11 puntos a favor del candidato UDI.
"Cuando muchos no creían en mí, yo creía. Y les demostré a todos que Zalaquett puede", dijo, aludiendo a su compleja nominación en la UDI.
Zalaquett había anunciado su intención de postular al sillón alcaldicio a principios de enero. Desde entonces, su proyecto estuvo marcado por su insistencia y las dudas de la Alianza para entregarle su apoyo. Tras barajar algunos nombres como alternativas -entre ellos, Lavín, Cristina Bitar, Gustavo Hasbún, Manuel José Ossandón y Lily Pérez-, la UDI decidió apoyarlo en una carrera interna que debería sostener con el RN Roberto Fantuzzi. La competencia fue dirimida por encuestas.
Ayuda de Lavín y Piñera
Al inicio de su campaña, Zalaquett era un desconocido en la comuna de Santiago. Sus primeras presentaciones en terreno se las hizo Estela León de Lavín. "Pablo representa lo que fue Joaquín en la comuna", explicó ella en una ocasión, relacionando al candidato con la figura de Lavín, a quien sí el electorado recordaba.
Eso fue uno de los pilares de la campaña de Zalaquett. De hecho, en la mitad de sus carteles aparecían ambos abrazados. Algo similar ocurrió con Piñera, quien intensificó su presencia en la comuna en el último mes. ¿La razón? Para el presidenciable RN era clave ganar Santiago, por lo que invirtió tiempo y recursos en colaborar al triunfo.
El único sabor amargo para Zalaquett fue la derrota de la Alianza en La Florida, comuna en la que él es alcalde. Anoche comentó sobre el infructuoso intento del candidato de la UDI, Gustavo Hasbún, a sucederlo en el cargo: "Se desmarcó, me criticó y ahora cosecha lo que siembra".
La celebración concluyó anoche en Lo Curro, en casa de Cristina Bitar, quien acompañó a Zalaquett durante la mayor parte de la jornada.