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27 de octubre de 2008

POLÍTICA

La advertencia más fuerte

Por Ascanio Cavallo*


27/10/2008 - 09:01

La Moneda había preparado una fiesta. En verdad, una de esas fiestas de pura voluntad, donde se quiere que todo vaya bien, pero se sabe que pueden llegar invitados ingratos, malas noticias y caras largas. Esto fue lo que pasó, exactamente: la fiesta se volvió fúnebre mucho antes de que empezara. Mientras entraba al Palacio, el ministro Sergio Bitar fijó el tono de la interpretación oficial: no una derrota, sino una "advertencia". Es una idea copiada de la frase de Lagos tras la primera vuelta de 1999 ("he oído la voz de la gente"), con la diferencia de que las advertencias venían acopiándose desde hace semanas. La Alianza se encargó, apropiadamente, de profundizar el funeral oficialista con sus celebraciones en el municipio de Santiago, enlazando las manos del triunfante Pablo Zalaquett con Sebastián Piñera, Joaquín Lavín, Juan Antonio Coloma, Lily Pérez… En verdad, la hazaña de Zalaquett sólo es comparable con la profundidad del error concertacionista: haber comprometido para el fracaso el capital político de Jaime Ravinet renueva la vigencia de esa vieja lección de la política que dice que nunca hay que apostar de nuevo por una posición repetida. Poderoso mensaje para los aspirantes a las reelecciones. Triste lección para los apostadores de las "cartas seguras".

Las caídas de alcaldes relevantes de la Concertación superan esta vez, al menos en notoriedad, a las caídas de la Alianza, aunque el vencedor de Santiago debió ceder su sillón de La Florida a su adversario socialista Jorge Gajardo. Desde el punto de vista de la "crisis de expectativas", la Concertación sufrió ayer un feroz retroceso.

Como se suponía, el peor caso es el de la DC, que cayó en cinco puntos en relación con el 2004, la "cifra crítica" que pone en jaque la conducción de Soledad Alvear, que inevitablemente se contrasta con el 7,6% obtenido por el PRI desprendido en conjunto con el zaldivarismo. Pero no es mucho mejor la situación de sus socios: el PS mantiene un ya viejo 12% y el PPD, un igualmente viejo 10,3%. El PRSD ronda el 6,7%. Juntos Podemos Más no logró escapar de su jaula por debajo de los dígitos; pero los independientes, los descolgados, los rebeldes, sí pasaron de esa suma en el nivel de alcaldes, aunque no en el de concejales.

El oficialismo se declarará triunfante porque, en efecto, su votación acumulada, medida en concejales, sigue siendo superior a la de la Alianza (persiste una diferencia de casi ocho puntos, más de lo que la oposición hubiese querido obtener). Pero su desempeño en número y fortaleza de alcaldes es un redondo fracaso. Como "advertencia", es una de las más fuertes que jamás haya recibido.

* Decano de la Facultad de Periodismo de la Universidad Adolfo Ibáñez