12 de octubre de 2008
Sobre los contratos entre la Presidencia y la empresa Ser Producciones, indagados por la Fiscalía de Ñuñoa.

Los preinformes de la Contraloría sobre los contratos entre la Presidencia y la empresa Ser Producciones, indagados por la Fiscalía de Ñuñoa, cambiaron ayer los ánimos en La Moneda. El vocero Francisco Vidal dijo que "son preinformes alentadores (...). Lo que contienen (revela que) el tema avanza en la dirección correcta, que es lo que aspiramos".
Uno de los convenios en cuestión destinó $ 17 millones para el cambio de mando de 2005, pero en realidad se usó para honorarios al comando de Michelle Bachelet. El segundo contrato, por $ 39 millones, era para la visita de Vicente Fox, pero se usó para otros fines.
Pero el optimismo de Vidal se debía a la opinión de la Contraloría. Ese informe al que accedió La Tercera señala que "los reembolsos se encuentran correctamente imputados, ya que se tratan de gastos de ceremonial y protocolo, dentro de los cuales se incluyen aquellos en que deba incurrir quien resulte Presidente electo".
El organismo contralor justifica su postura, señalando que "la condición de Presidente electo importa por su propia naturaleza una serie de compromisos que la administración de Estado debe asumir".
En todo caso, un punto de vista diferente tienen seis diputados de la Alianza, quienes -representados por el abogado Juan Domingo Acosta- se querellaron ayer por fraude al Fisco, debido a estos dos contratos de la Presidencia.
Por su parte, Samuel Donoso -abogado de Roberto Espinoza, director administrativo de la Presidencia en la época en que se hicieron los pagos- dijo que "el informe nos deja satisfechos, pues despeja el punto central: Contraloría estableció que, por tratarse de la Presidenta electa, los gastos los asume el Estado. No hay delito".