9 de octubre de 2008
El vicepresidente del PS dijo que "se han creado condiciones en el país por el Transantiago y EFE y alguien que tiene que asumir políticamente esas situaciones más que hacer campaña termina dando explicaciones".

Hace nueve años, el senador Carlos Ominami fue el generalísimo de la campaña en que Ricardo Lagos derrotó a Joaquín Lavín. Seis años antes -en 1993-, el rostro cubierto de lágrimas del hoy vicepresidente del PS fue una de las imágenes emblemáticas de la derrota del ex mandatario en las primarias frente a Eduardo Frei. Ahora, pese a haber liderado hasta hace unos días el apoyo a Lagos entre los socialistas, está lejos de pedirle que reconsidere su decisión de restarse de la carrera presidencial. Y afirma que a éste le ha faltado autocrítica para reconocer "puntos negros" de su gobierno y que no se imagina a la Concertación "en procesión a Caleu".
¿Le pedirá a Lagos -como ayer lo hizo un grupo de diputados- que reconsidere su decisión de no ser candidato presidencial?
Quien encabece la coalición tiene que ser alguien de mucha voluntad y que tenga ganas. Lagos siente que fue Presidente durante seis años, que hizo un gran gobierno, pero se le han quitado las ganas y no tiene las mismas que tenía en los 90.
¿Qué le pasó al ex Presidente?
Supo lo que era la Presidencia. Lagos hizo su contribución y siente que las condiciones de gobernabilidad de la Concertación se han hecho más difíciles. Además, hay circunstancias distintas que tienen que ver con factores objetivos, con la familia, con la convicción de que las repeticiones pueden ser una mala repetición.
¿Cuánto pesan las críticas a su gobierno, en especial por el Transantiago o EFE?
Eso es evidente. Hay una campaña sistemática de la derecha para herirlo y erosionar su apoyo. Se han creado condiciones en el país por el Transantiago y EFE y alguien que tiene que asumir políticamente esas situaciones más que hacer campaña termina dando explicaciones. Como candidato, Lagos tendría que dar muchas explicaciones.
Lagos se ha quejado de que la Concertación no ha defendido su gobierno. ¿Lo comparte?
Siempre los gobernantes se van a quejar de que los que vienen no los defienden suficientemente... Siento que se ha hecho un esfuerzo por reivindicar la obra de Lagos, pero también ésta tiene puntos negros muy fuertes y respecto de los cuales la mejor defensa es el claro reconocimiento de los errores cometidos. Y en eso ha faltado profundidad en la propia autocrítica. Lagos la hizo, pero quizás debió hacerlo más anticipadamente y más profundamente.
Al desistir de su candidatura, Lagos no tenía el respaldo de los partidos de la Concertación.
Es un desencuentro recíproco. Así como siente que no fue suficientemente defendido, en los partidos existe un sentimiento de que él es como una suerte de monarquía republicana. Cuando dijo que no estaba disponible para someterse a ningún proceso, hizo que su candidatura fuera la rendición incondicional de la política a un gran líder y eso genera rechazo.
Sin Lagos, ¿Insulza será proclamado en la convención PS?
No hay que anteponer la carreta a los bueyes y hay que poner el acento en una nueva oferta para Chile. Como Lagos ha dicho que no va a ser candidato, en el PS Insulza tiene la primera posibilidad.
¿Cómo se debe elegir al candidato único de la Concertación?
Con primarias abiertas, donde participen los que tengan patrocinio de un cierto porcentaje de ciudadanos.