26 de septiembre de 2008
Desde el gobierno aseguran que en la cartera de Andrés Velasco existen reparos a la entrega de un presupuesto plurianual para financiar los planes de inversión de las FF.AA.
José Miguel Wilson y Miguel Saldivia

Andrés Velasco
En un acuerdo firmado a fines del año pasado junto a la aprobación del Presupuesto 2008, el Ejecutivo y parlamentarios de todos los sectores suscribieron un compromiso: discutir durante este año un proyecto de ley que derogue la ley reservada del cobre, que otorga el 10% de las ventas de Codelco a las Fuerzas Armadas.
Pero a tres meses que expire dicho plazo, aún no existe claridad sobre cuándo La Moneda enviará al Congreso la iniciativa, que pretende garantizar el financiamiento de las inversiones de largo plazo de las ramas castrenses.
En el gobierno y en el Congreso coinciden en la razón del retraso: las discrepancias entre las carteras de Defensa y Hacienda, surgidas en la revisión del anteproyecto, el que fue enviado por el ministro José Goñi a su par Andrés Velasco en marzo.
Desde el Ejecutivo explican que en Hacienda existen reparos sobre un punto clave: el financiamiento plurianual -cuatro años en un principio- de los planes de inversión de las FF.AA.
Las mismas fuentes revelan que Velasco es contrario a comprometer recursos a largo plazo y que ha defendido la postura de ejercer un control anual de los dineros, tal como sucede con otras partidas presupuestarias.
Consultados por el tema, en Hacienda sólo señalaron que se "cumplirá estrictamente lo estipulado en el Protocolo del Presupuesto 2008".
"Hacienda tiene una mirada muy tecnocrática y Defensa sostiene una visión de seguridad nacional que tiene que estar contemplada en el proyecto", sostuvo ayer el presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Encina (PS), quien junto a sus pares Antonio Leal (PPD) y Gonzalo Duarte (DC), visitó a Goñi, para insistir en el rápido envío de esta iniciativa.
Más directo aún, Pablo Lorenzini (DC) agrega que "en Defensa tienen un preproyecto avanzado y, en general, compartido por todos nosotros, pero el problema está en Hacienda".
A la presión oficialista se suma, además, el rechazo de la Alianza. "Sería un crimen de lesa patria afectar el proceso de modernización de las FF.AA., sobre todo en el momento que vive Sudamérica", señaló el diputado Alberto Cardemil (independiente pro RN).
Otro aspecto que preocupa en La Moneda son las señales de incomodidad que han enviado desde las Fuerzas Armadas, que se materializaron en la Parada Militar, cuando el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, admitió sus diferencias con la iniciativa.