23 de septiembre de 2008
En RN y la UDI acusaron a La Moneda de tener una actitud "pasiva" y de "simpatía" con Hugo Chávez.

Exigiendo una actitud "más firme y clara" del gobierno frente a la administración del Presidente de Venezuela Hugo Chávez, reaccionó la Alianza luego que José Miguel Vivanco -director para las Americas de Human Rights Watch- fuera expulsado por el gobierno de Caracas.
"Chile debió tomar este asunto como un tema duro... y no tomar el asiento de atrás y ponerse un poco sueco" señaló el presidente de RN, Carlos Larraín.
Mientras, el vocero de la UDI, Víctor Pérez, acusó a la administración de la Presidenta Michelle Bachelet de ser "un gobierno que mira con simpatía a Chávez", agregando que "la simpatía que le tienen a Chávez es lo que los hace actuar con esa pasividad, con ambigüedad frente a un problema de especial gravedad", señaló.
Ambos dirigentes opositores cuestionaron la nota diplomática de protesta que el gobierno enviará en los próximos días a Venezuela. A su juicio, la actitud correcta habría sido llamar a informar al embajador de Chile en Caracas. "Una mera nota diplomática varios días después de que suceden los hechos es una actitud extremadamente pasiva del gobierno chileno" sostuvo Pérez, mientras Larraín señaló que "el gobierno debió haber tomado una actitud más resuelta, como haber llamado al embajador a informar, dando una buena señal de insatisfacción".