17 de septiembre de 2008
Los timoneles de la derecha relativizaron los resultados de la cumbre tras reunirse con el ministro del Interior.

En el mismo patio de La Moneda donde la Presidenta Michelle Bachelet recibió ayer a los ocho Mandatarios que asistieron a la cumbre extraordinaria de Unasur para analizar la crisis en Bolivia, hoy los timoneles de la Alianza, Carlos Larraín (RN) y Juan Antonio Coloma (UDI), relativizaron los resultados de la cita internacional, criticando la "falta de equilibrio" de sus conclusiones.
Tras reunirse por cerca de 40 minutos con el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma –en el marco de las exigencias de la oposición al gobierno de no intervención electoral- los dirigentes de la Alianza se mostraron escépticos de la cita internacional impulsada por la jefa de Estado.
"Valoramos que se abran espacios de diálogo, que exista una voluntad de revisar internacionalmente los actos de violencia en Pando, pero con la misma convicción creo que hay una falta de equilibrio respecto a sus conclusiones en cuanto a la defensa institucional que el Parlamento y los prefectos de Bolivia tienen derecho a exigir", explicó Coloma.
Si bien el timonel gremialista destacó la necesidad de terminar con la violencia en el país altiplánico, criticó el alcance de la declaración de La Moneda firmada ayer por los Presidentes de Unasur.
"Con la misma fuerza que hay que defender la legitimidad del Presidente Morales creo que hubiera sido útil que esta declaración hubiera defendido la legitimidad que tienen los prefectos y que tienen los senadores y parlamentarios de Bolivia para plantear sus puntos de vista".
A su juicio, "para solucionar el conflicto se debe sentar en la mesa a todos los involucrados y no tomar partido por uno de ellos (…) Espero que esta falta de equilibrio en las visitas a terreno de Unasur pueda ser compensada".
En la misma línea, el timonel de RN se declaró un "poco escéptico" del resultado de la cumbre presidencial y a la espera de cómo evolucionarán aún los hechos.
"Yo personalmente creo que si los bolivianos no son capaces de arreglar sus asuntos internos no veo yo que así, que por control remoto vayamos a poder arreglarlo", remató Larraín.